Freedom
Volver al listado| Nombre del objeto | taburetes |
|---|---|
| Título / Nombre propio | Freedom |
| Autores / participantes |
Galí Camprubí, Jordi / disseny G 3 / producció / Barcelona: 1966 - 1978 |
| Lugar de ejecución | Barcelona |
| Datación | 1966 |
| Dimensiones | 53.5 x 49.5 x 49.5 cm |
| Material |
fibra de vidrio gelcoat poliéster |
| Material / técnica | Poliéster armado de fibra de vidrio y superficie de poliéster gel-coat |
| Ingreso | donación Esther Martín, 1995 |
| Número registro | MADB 135806 |
Descripción
La principal aportación del taburete Freedom fue la novedad formal. El diseño era coherente con las ideas que proponían una ruptura de los estrictos esquemas sociales vigentes en aquel momento y que englobaban todos los ámbitos de la vida cotidiana. La vulgaridad, los colores estridentes, los materiales de desecho, etc., eran las herramientas de combate para reafirmar esta actitud crítica para con el establishment y la voluntad de ruptura necesaria para avanzar. El movimiento pop y el beatnik americano de los años sesenta introdujeron estas ideas a través de la música, la literatura y las artes plásticas, y las pautas sociales vigentes terminaron modificándose. El taburete contribuyó a la evolución del diseño catalán en un momento de ruptura y cambio. De uso principalmente doméstico, como asiento o elemento auxiliar, se incluyó dentro de una colección de mobiliario que constaba de sillas, mesas, lámparas y escritorios. El taburete Freedom era el que tenía menos salida porque era el más valiente desde el punto de vista del diseño. Sin embargo, esporádicamente, a causa de su significado social, se empleó como mobiliario en locales de moda, como la primera discoteca Pachá de Sitges (Barcelona), pionera en su momento, donde había sillas y taburetes de esta colección. El taburete recurre a las formas cúbicas y triangulares en el asiento y el respaldo, que constituyen una sola pieza. La geometría explota al máximo la maleabilidad de la fibra de vidrio y la resina de poliéster en las molduras, que sirven para hacer que la pieza sea rígida y para aumentar la inercia y la resistencia, además de simplificar las tareas de desmoldamiento. La textura y el color del acabado final, que no es superficial, se consiguen con la adición de cargas y pigmentos a la masa. La brillantez se consigue con una capa de pintura del tipo gelcoat aplicada al molde. El taburete se fabricó en color blanco, amarillo, calabaza y rojo, como los ejemplares que se encuentran en el museo. El proceso de fabricación del prototipo siguió una evolución parecida a la de una escultura. Primero, un modelo de yeso permitía trabajar y hacer las modificaciones necesarias hasta llegar a la solución definitiva, y después se hacía un contramolde de resina. Este proceso, que podría equipararse a la construcción contemporánea de embarcaciones, es bastante artesanal, pero permite reducir costes respecto del sistema de inyección de plásticos. Se realizaban hasta seis moldes al año, ya que el poliéster tiene una vida limitada dado que se estropea en el proceso de desmoldamiento, lo que permitió satisfacer la demanda del mercado, que requería tiradas de producción de entre quinientas y seiscientas piezas. No podemos limitarnos a nuestras fronteras ni al mundo del mobiliario para encontrar las influencias que fueron decisivas en la gestación de este taburete. Su nacimiento es fruto de un viaje a Londres y toma como referencia formal un azucarero realizado por Ettore Sottsass. Por otro lado, podemos leer una relación con la India, muy de moda en aquellos años, ya que se detecta una similitud volumétrica con las estupas o monumentos funerarios indios. Freedom es la primera pieza de Jordi Galí y representa su iniciación como diseñador. La productora G3, creada por él mismo, daba a conocer la pieza a través de stands en ferias como Hogarhotel, además de otros canales de distribución convencionales que le permitieron tener un alcance nacional y una discreta exportación. La crisis del petróleo de 1973 supuso el final del mobiliario de plástico por dos motivos: el encarecimiento de las materias primeras duplicó y triplicó el precio de venta de las piezas, que dejó de ser competitivo; por otro lado, se produjo un cambio en los criterios estéticos que dejó rápidamente desfasada la producción. Esther Ferrer
Bibliografía
Cusa, J. de. (1975). Jordi Galí Jr. y sus muebles de poliéster. Cúpula, 303, p.31-37
