exprimidor
Volver al listado| Nombre del objeto | exprimidor |
|---|---|
| Autores / participantes |
Ricard Sala, André / disseny Moulinex España / producció / Barcelona: a partir de 1988 |
| Lugar de ejecución | Barcelona |
| Datación | 1988 |
| Dimensiones | 18 x 19.5 x 12.5 cm |
| Material |
colopolímero de estireno, butadieno y acrilonitrilo poliacetileno |
| Material / técnica | Resina ABS y poliacetileno moldeados; moldeado |
| Ingreso | donación, 1999 |
| Número registro | MADB 136620 |
Descripción
Este objeto es, aparentemente, un exprimidor similar a otros pequeños electrodomésticos de este tipo. No obstante, el exprimidor de Moulinex diseñado por André Ricard en 1985 incorpora algunas novedades que son fruto de los argumentos del autor para mejorar las prestaciones del artefacto. Está compuesto de tres cuerpos: la base, que incluye el motor y la carcasa que lo cubre, el recipiente contenedor de zumo y los elementos para exprimir. Desde el punto de vista práctico, este aparato es innovador en tres aspectos. En lo que se refiere a la manipulación, el mango permite coger con una sola mano las tres piezas mencionadas, de manera que asegura la estabilidad general en las operaciones de exprimir y verter. Por otro lado, el contenedor translúcido permite ver la cantidad de zumo ya exprimido y el espacio que queda en el recipiente, una información que escamotean los exprimidores que son opacos. Finalmente, el tercer aspecto innovador lo constituye el cable almacenado dentro del aparato con un sistema de autorrecogida similar al de muchas aspiradoras, un mecanismo que permite extraer sólo el cable necesario hasta llegar al enchufe. Son estas prestaciones suplementarias lo que da sentido al trabajo de un diseñador como Ricard: "En un mundo donde hay tantos y tantos productos, donde todo está prácticamente inventado —dice Ricard en una entrevista con la periodista Aurora Segura—, difícilmente hay ocasiones en las que te piden algo que hasta entonces no ha existido. Se trata más bien de rehacer lo que ya existe y de aportar alguna cosa positiva." Y sigue diciendo, refiriéndose concretamente al exprimidor: "Un sistema para extraer bien el zumo de naranja ya estaba inventado, un sistema para colarlo ya era bastante bueno. Conseguir que el cable dejase de ser esa larga cola que se engancha en todas partes con un simple dispositivo que lo oculta enrollado en el mismo aparato justifica mi intervención." Vemos, pues, hasta qué punto son importantes los argumentos racional-funcionales en el proceso creativo de este diseñador. De hecho, Ricard, lejos de las estridencias y los experimentos formales, asume en este exprimidor la estética dominante en el pequeño electrodoméstico y se centra en el incremento de sus prestaciones prácticas. Por otro lado, el código estético del pequeño electrodoméstico ha estado muy influido por los productos que, primero Hans Gugelot desde mediados de los años cincuenta y Dieter Rams después, diseñaron para Braun. La economía formal, la homogeneidad de materiales, el dominio acromático (el blanco) y las formas geométricas elementales ligeramente redondeadas que caracterizan este lenguaje y que han estado presentes en este sector durante cuatro décadas no son ajenos al diseño de Ricard. El exprimidor de Ricard no busca modificar o redefinir esta estética, sino argumentos eminentemente prácticos para formalizar un producto que, sin querer diferenciarse de ellos formalmente, sea nuevo. Oriol Pibernat (Maria José Balcells, documentación)
Bibliografía
Segura, A. (1990). André Ricard: la poesia de l'objecte quotidià". Vivir en Barcelona, 58, 26-27
