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Manolete

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Manolete
Nombre del objeto butaca
Título / Nombre propio Manolete
Autores / participantes Perobell / producció / Sabadell, Barcelona: 1988-c. 2009
Lievore, Alberto / disseny
Carmenes / producció / Sabadell, Barcelona: a partir de 2010
Lugar de ejecución Sabadell
Datación 1988
Dimensiones 127 x 57 x 54 cm
Material Dracon
madera
poliuretano
Ingreso donación Perobell, 2002
Número registro MADB 136811

Descripción

En la trayectoria profesional de Alberto Lievore, la butaca Manolete representa un punto y aparte. Si el asiento reúne muchas de las características de otros productos diseñados por él mismo, como la sobriedad y la elegancia, la evidente carga simbólica del objeto ha convertido a esta butaca en uno de los iconos del diseño español de los años ochenta: majestuosidad sería el adjetivo que mejor la definiría, y por descontado la palabra indiferencia no sirve para evocarla. Se trata de un mueble en el que, a pesar de todo y como el propio Lievore afirma, se ha intentado no sacrificar forma por función, razón por sensibilidad, arte por técnica ni innovación por continuidad. Manolete es un asiento tapizado, de un solo brazo, con un respaldo muy alto donde todavía podemos descubrir la admiración del diseñador por figuras como Charles Eames o Marcel Duchamp, de quienes Lievore valora el compromiso, la manera de pensar y plantearse los trabajos, cada uno de ellos como un nuevo reto que es preciso asumir con el mismo grado de exigencia y rigor, los mismos con que este argentino afincado en Barcelona desde los años setenta se enfrenta al diseño de la pieza. En este caso, la creación de una butaca para dormitorio es la excusa para desarrollar un producto que expresa su valor a través de la forma. Inspirada inicialmente en la figura de Don de Sandeman, la pieza tomó cuerpo poco a poco hasta llegar al resultado final, que, como el propio Lievore escribe, es el de una estampa ibérica. La figura envuelta en una capa negra y cubierta con el sombrero español de ala ancha, diseñada en 1928 por George Massiot Brown para la empresa de vinos de Jerez Sandeman y que, desde los años treinta del siglo pasado, es símbolo del prestigio y la calidad de la compañía, se mezcla con las del torero y la bailaora. Estos tres personajes tópicos, reinterpretados por el diseñador, aportan los elementos más representativos del mueble: las pequeñas patas de madera rememoran los tacones de los zapatos de las bailaoras, y es con un solo brazo que Don de Sandeman sostiene la capa para cubrirse el rostro, mientras que el coronamiento del respaldo alude claramente a la clásica montera de los toreros. El resultado es una forma majestuosa y contundente cuyo fuerte valor simbólico se acentúa todavía más gracias a la escasa profundidad del asiento, la altura del respaldo, la presencia de un solo brazo o el color rojo de la tapicería de los primeros ejemplares fabricados. En cuanto a la tipología, Manolete es una reinterpretación del clásico galán de noche, ese mueble que se coloca en los dormitorios y que sirve para dejar ordenada la ropa. Aunque actualmente casi ha desaparecido, de vez en cuando algún diseñador interesado en la recuperación de tipologías de mobiliario realiza una revisión. Esta butaca se lanzó al mercado a finales de la década de los ochenta, durante el llamado boom del diseño español, un período dorado de la disciplina durante el cual Barcelona se convirtió en capital del diseño, sobre todo gracias a la proliferación de los mal llamados bares "de diseño". Los diseñadores y el mobiliario español ocuparon portadas y páginas de revistas, tanto españolas como internacionales, y piezas emblemáticas como las sillas de brazos Toledo (MADB 135444, MADB 136138) de Jorge Pensi, Andrea (MADB 135482) de Josep Lluscà o la propia butaca Manolete fueron centro de atención y se convirtieron en iconos del diseño de nuestro país. Contrariamente a lo que esto pueda llevar a pensar, el éxito comercial de esta pieza, de la que también se hizo una versión de dos plazas no tan conseguida como la original, nunca se ha situado a los niveles de su popularidad mediática. No obstante, a pesar del paso de los años, esta butaca mantiene, como Don de Sandeman y el propio Manolete, el atractivo y el mito, y se ha convertido en uno de los elementos emblemáticos de la firma Perobell. Maria José Balcells

Historia del objeto

Premis: Top Ten Upholstered Furniture Design Award, 1993, Dupont, Colònia, Alemanya.

Bibliografía

Capella, J., Larrea, J. Maestre, V. (com.). (1994) Moble català: Palau Robert, 21 de febrer - 24 d'abril de 1994 [catàleg d'exposició]. Barcelona: Generalitat de Catalunya, Departament de Cultura, 378

Capella, J. (1998). Elogio y refutación de los ochenta. Experimenta,20, p. 175-180

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (1985) [catàleg d'exposició]. Diseño en España. Madrid: IMPI, Fundación BCD, Ed. CG. Creaciones Gráficas, SA, 317

Liévore y asociados. La esencia como fundamento (1995). Diseño interior, 42, p.58-59

Lievore, A.(1989). Manolete. On Diseño, 105, p. 114-119

El SIDI en Milán y Valencia. (1988). On Diseño, 98, p. 106-184

On Diseño (2004), 250, 306-307

Capella, J., Buti, A. (2005). 300% Spanish design. Barcelona: Electa, 88

Zabalbeascoa, A. (1994). Alberto Liévore. La esencia como fundamento. Diseño interior, 39, p. 28-31

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