Soffer 22
Volver al listado| Nombre del objeto | bolígrafo |
|---|---|
| Título / Nombre propio | Soffer 22 |
| Autores / participantes |
Talleres Aurum / producció / Barcelona: 1961 - 1965 Equip Tècnic Soffer Hispania RG / disseny Equip tècnic Talleres Aurum / disseny Soffer Hispania SG / producció / Barcelona: 1961 - 1965 |
| Lugar de ejecución | Barcelona |
| Datación | 1961 |
| Dimensiones | 12.8 x 1 x 1.2 cm |
| Material |
acetato de celulosa aluminio |
| Ingreso | donación Inoxcrom, S.A., 1998 |
| Número registro | MADB 136270 |
Descripción
La pluma estilográfica y el bolígrafo Soffer 22, tal como alguna vez ha explicado Ricardo Gurina, director de Soffer Hispania RG, son el resultado de una investigación realizada con el único objetivo de abaratar al máximo los costes de producción y sacar al mercado el modelo más económico posible. Desde esta perspectiva, constituyen un buen ejemplo local de un tipo de diseño pensado en términos de gran consumo para ofrecer un producto correcto en la franja más económica y, en consecuencia, más amplia del mercado. Son, por tanto, productos dirigidos a escolares, oficinistas, trabajadores, etc. Pertenecen a una época en la que, pese a que se acababa de salir de una economía de posguerra y de penuria (las medidas del Plan de Estabilización se promulgaron en 1959), incluso en España empezaba a haber objetos que no era necesario conservar, cosas para usar y tirar, como el bolígrafo Bic, por ejemplo, si bien en la escuela todavía se aprendía a escribir con estilográfica y no fue hasta bien entrados los años sesenta que se aceptó el bolígrafo. En 1960, cuando las primeras estilográficas Soffer 22 se pusieron a la venta, costaban 15 pesetas. Se había hecho un gran esfuerzo para abaratar costes, pero poco o muy poco se había invertido para encontrar un aspecto formal acorde con esta voluntad de objeto humilde y discreto que tan claramente denota el precio. En efecto, cuando la observamos, vemos que da la impresión de que los atributos formales vinculados a la estilográfica como objeto personalizado y de lujo se niegan a desaparecer: el cromado, las estrías del tapón, la forma aerodinámica, la invisibilidad del plumín dentro de la embocadura, todo ello son elementos formales que recuerdan antepasados socialmente muy bien considerados. Sin embargo, lo que más claramente pone de manifiesto hasta qué punto necesitaba tener un referente de estatus es el clip, resuelto con una flecha igual a la Golden Arrow, marca de Parker desde la aparición, en 1933, de la Parker Vacumatic en Estados Unidos. En cuanto al bolígrafo, nació desde el principio como un objeto económico y utilitario, sin más pretensiones. A principios de los años sesenta, todavía era un objeto nuevo que nacía con características formales propias. La difusión del bolígrafo Bic en todo el mundo obligó a muchos fabricantes de estilográficas a estudiar la posibilidad de fabricar bolígrafos. No todos salieron airosos. En España, además, no fue hasta que la Real Academia de la Lengua aceptó como genérica la palabra “bolígrafo” y el nombre quedó libre de patente que se les abrió a los fabricantes la posibilidad de emprender la fabricación de bolígrafos. El Soffer 22 forma parte de esta pequeña historia encaminada a encontrar una alternativa al Bic. Al contrario que su antecesora --la estilográfica Soffer 22--, el bolígrafo no esconde en absoluto que pertenece a la gama más económica y utilitaria del mercado. Es un objeto discreto, que no llama en absoluto la atención. Básicamente, el bolígrafo Soffer 22 es una más de las muchas versiones baratas que existen del modelo Jotter de Parker, aparecido en 1954. Los caracteres de la tipología son sencillos. Tapón y cuerpo se unen en una proporción muy determinada que parece situarse en la mitad pero que, en realidad, está equilibrada para compensar la forma alargada y curvada del cuerpo. Tiene pulsador y, como atributos específicos, vale la pena destacar el uso del color en el cuerpo, siempre de colores brillantes saturados, adecuados a las características del plástico, y el hecho de que el tapón se cierra y se fija con una rosca. Es probable que la flecha del clip --esa referencia tan directa y clara al modelo Parker--, fuese una desventaja para su supervivencia: siempre le quitó carácter. No obstante, el modelo del bolígrafo en sí no desapareció, porque puede reconocerse en diversos modelos posteriores, tanto de ésta como de muchas otras marcas. En catálogos posteriores de Inoxcrom, por ejemplo, en la gama baja encontramos primero el 003, y después el B-44 (MADB 136239), que es el que se consolidó en la gama como sustituto del Soffer. La pluma estilográfica y el bolígrafo Soffer 22 son el fruto del trabajo en equipo y de la asociación de tres empresarios y tres tipos de empresa. La marca pertenecía a Ricardo Gurina Pérez, que se la había comprado a un italiano en 1955. Gurina era un empresario “montador”, un tipo habitual en el sector de instrumentos para escribir. Compraba las piezas ya hechas a diversos fabricantes y después las montaba en su taller, les daba una marca y las comercializaba. Con frecuencia, este tipo de empresario también se ocupaba de diseñar, aunque lo hiciese seleccionando piezas ya existentes y combinándolas en un producto final. Talleres Aurum, la segunda empresa, era fabricante de piezas y componentes, pero no tenían ninguna marca ni ningún producto propio. Hacían cuerpos de plástico, tapones, clips, arandelas y otros componentes. La empresa era de Frederic Jarque Serarols, y Pablo Borotau era su director técnico. Por su parte, Industrial MAVA, fundada por Manuel Vaqué Ferrandis, fabricaba plumines de acero y ya comercializaba alguna pluma Inoxcrom. La asociación consistió en fusionar a los fabricantes y mantener Soffer como una marca para la gama más económica, si bien Soffer Hispania fue, y todavía es, la comercial de las dos fábricas. Como marca, Soffer se mantuvo hasta 1965, cuando todos los esfuerzos de los socios se concentraron definitivamente en la fábrica y la marca Inoxcrom, y tanto la pluma como el bolígrafo se dejaron de fabricar. Anna Calvera
Bibliografía
Gurina Pérez, R. (1993). Reviviendo páginas históricas en torno a la pluma estilográfica de fabricación española. La Papelería, 55, 14,16,19-20
