Marta
Volver al listado| Nombre del objeto | silla de brazos |
|---|---|
| Título / Nombre propio | Marta |
| Autores / participantes |
de Vilallonga, Marta / disseny Amat. Muebles para colectividades, SA / producció / Martorell, Barcelona: a partir de 1994 Bofill Leví, Ricard (1939 - 2022) / disseny |
| Lugar de ejecución | Martorell |
| Datación | 1994 |
| Dimensiones | 77.5 x 55 x 55 cm |
| Material |
aluminio cerezo |
| Ingreso | donación Amat. Muebles para colectividades, SA, 1994 |
| Número registro | MADB 135440 |
Descripción
La silla Marta plantea una división funcional a partir de dos materiales, el aluminio de fundición pulido y anodizado, un material frío y resistente para la estructura, constituida por las patas, los brazos y los soportes del asiento, y madera maciza de cerezo para el asiento y el respaldo, las partes que entran en contacto con el cuerpo del usuario, de manera que aseguran un tacto confortable. La división entre las patas posteriores y los brazos, de una sola pieza, queda desdibujada por la pureza de la línea, pero esta simplicidad aparente no se corresponde con la dificultad técnica durante el proceso de enmoldamiento, ya que se necesitan dos moldes: uno para los brazos y las patas posteriores y otro para las patas delanteras, las cuales, si bien se hacen con el mismo molde, se producen separadamente. Sin embargo, facilita el montaje la reducción del número de piezas, cuya fijación queda oculta para no romper la fluidez de las líneas. El respaldo y el asiento pueden ser de madera de haya, nogal, cerezo (como el ejemplar del museo) o caoba, además de cuero y tapizados en las versiones menos lujosas, si bien el tejido desmerece la silla, ya que su calidad no está a la altura del resto de acabados. Dividen el respaldo de madera tres piezas verticales, la central y las dos simétricas laterales, encajadas entre sí y fijadas a la estructura con unos pivotes que salen del aluminio. Durante el proceso de fabricación fue preciso modificar el proyecto original, ya que la pieza estructural posterior se desligaba de la horizontalidad del asiento acentuando la esbeltez, y esto complicaba demasiado el enmoldamiento. Por otro lado, hay cierta contradicción entre el esfuerzo por aligerar formalmente la silla y la elección del aluminio de fundición como material estructural, que aumenta considerablemente su peso. El esfuerzo físico que se necesita para levantar esta silla disuade al usuario de apilarla, algo que el diseño permite. Como sugiere la propia Marta de Vilallonga, la visión de perfil de la silla permite comprender su esencia, ya que se despliegan unas formas expresamente sensuales, gestuales y orgánicas, insinuando un labio o media mariposa, mientras que el trazo ascendente le proporciona dinamismo y las patas se convierten en pequeñas columnas que aporten a la silla una dimensión arquitectónica y la excelencia propia de un asiento real. Aunque Marta oscila entre el uso de oficina y el doméstico, los materiales nobles, como el aluminio, el cuero o las maderas de calidad encarecen el precio y la convierten en un producto de lujo, alejado del gran público. Aparecida en el mercado en un momento de grave crisis económica, las tiradas de producción han sido bajas pero continuadas, ya que el hecho de ser independiente de cualquier colección le ha permitido una mayor libertad de ventas. Esther Ferrer
Bibliografía
Mobiliario español en Orgatec: un nuevo concepto de ergonomía (1994). On Diseño, 155, p.38-44, 39
