Care
Volver al listado| Nombre del objeto | lámpara de pared |
|---|---|
| Título / Nombre propio | Care |
| Autores / participantes |
Milá, Miguel (1931 - 2024) / disseny Polinax (1965 - 1982) / producció / Vilanova i la Geltrú, Barcelona: 1965-1988 Tramo (1964 - 1975) / producció / Barcelona: 1962-1965 |
| Lugar de ejecución | Barcelona |
| Datación | 1962 |
| Dimensiones | 25 x 18 x 21 cm |
| Material |
acero polipropileno |
| Material / técnica | Acero i prolipropileno |
| Ingreso | donación Daniel Giralt-Miracle, 1997 |
| Número registro | MADB 136079 |
Descripción
Los apliques tienen un destino humilde en el interior de las casas, pero no por esto menos importante: pasillos y recibidores, por ejemplo, necesitan luz pero no admiten grandes lámparas que dificulten el paso. En un artículo, el diseñador Miguel Milá explicaba el planteamiento del diseño de lámparas en estos términos: “El diseño industrial […] no se conforma con aceptar como buena la solución de la bombilla como medio para transformar la energía eléctrica en luminosa, sino que cree en la necesidad de inventar algún procedimiento nuevo para proporcionar una luz ya difusa y convenientemente dosificada para cada uno de los casos en los que es aplicada […]. Trabajamos ahora con los elementos de que disponemos. El primero, básico y primordial, es la bombilla corriente. Intentamos, pues, acoplarle los añadidos necesarios para que, en cada caso, tengamos la cantidad y la calidad de luz necesarias para resolver el problema concreto que se nos presenta. Es decir, diseñar una lámpara, o, mejor dicho, ésta debe de ser la actitud del diseñador ante el problema. Después se encontrará con otras dificultades, pero ya dentro del camino correcto. La primera de estas dificultades se presenta al comprobar que la función que debe cumplir con la lámpara es prácticamente la misma en todos los casos, y que las pequeñas diferencias entre una y otra, más que un hecho diferencial, hacen pensar en la posibilidad de crear la lámpara única que sirva para todos los casos. En esta búsqueda inútil el diseñador se pierde a veces, hasta retomar el estudio para llegar a una conclusión más modesta pero más lógica: su verdadero objetivo es […] crear un aparato que contenga ese punto emisor de luz y que permita el paso en la cantidad y las condiciones que las circunstancias exigen.” Esta conclusión, aparentemente modesta, explica la variedad de lámparas que Miguel Milá ha diseñado a lo largo de su carrera y la gran cantidad de situaciones que ha afrontado en el contexto de un universo tan limitado como es el doméstico. La lámpara Care evidencia esta voluntad tan característica del autor de adaptar diferentes componentes industriales. El globo de esta lámpara es el mismo que el de la lámpara Cesta (MADB 135398 y MADB 136080), el mismo que había utilizado también en la lámpara H-102, estilísticamente coherente con la mesa baja de cristal (MADB 135600); lo único que variará será el soporte, pero el cambio modifica totalmente su carácter y personalidad. Se trata de una pantalla de cristal de forma más o menos oval cuya producción requería moldes, y los moldes, al menos en la visión de Milá, son piezas industriales muy costosas. Era preciso, pues, amortizar la inversión, una inversión relativamente importante para una editora pequeña como era Tramo en aquel entonces. Por esto el diseñador decidió diversificar la producción y dar salida a la pantalla. Más adelante, en 1965, cuando hizo investigaciones sobre el plástico de inyección soplado para la lámpara Globo (MADB 135655), la misma lógica le aconsejó aplicar la pantalla pequeña, ahora ya de plástico, a las tres lámparas ya existentes. Todas ganaban en prestaciones y facilidad de montaje: el plástico pesa menos que el cristal, y aunque envejece de forma bastante peor, tiene un mantenimiento más fácil. Por otro lado, la tecnología estaba ya muy ensayada, dado que era la que se empleaba para fabricar envases y bidones. Más esenciales que Cesta, las lámparas Care y H-102 anuncian lo que fue una constante en el diseño de aquellos primeros años sesenta, cuando se trabajaba con formas geométricas elementales. El soporte de Care consiste en un círculo, es decir, una sección de cilindro formado por un perfil plano que abraza el globo y se une por tangencia a la pieza para colgarla en la pared. Una pequeña base conduce la electricidad y sostiene la bombilla. Desde el punto de vista del confort funcional, el hecho de poder sacar el globo facilita la limpieza y simplifica también el acceso a la bombilla. En 1964, el estudio de arquitectura MBM (Martorell, Bohigas, Mackay) retomó la idea y diseñó una lámpara (MADB 135799) parecida para exteriores o grandes espacios públicos (selección ADI/FAD 1966), con un globo de cristal que era una esfera perfecta. El soporte de la lámpara era de hierro y podía estar pintado de blanco o negro. Lo fabricaba la empresa Cabanes y Revuelta, una metalistería de la que deriva el propio nombre del aplique (Ca-Re). Como Cesta, también se vendía en dos tamaños. Anna Calvera
