Gótico
Volver al listado| Nombre del objeto | prototipo, sofá |
|---|---|
| Título / Nombre propio | Gótico |
| Autores / participantes |
Díaz Magro, Tomás / disseny Otaola / producció / Luyando, Àlaba: c.1960 - 1964 |
| Lugar de ejecución | Luyando |
| Datación | 1960 |
| Dimensiones | 68 x 187 x 93 cm |
| Material |
madera tejido |
| Ingreso | donación Sistemas TDM, 1994 |
| Número registro | MADB 135426 |
Descripción
El sofá Gótico formaba parte inicialmente de un conjunto que llevaba el mismo nombre de esta pieza, la cual, sin embargo, acabó siendo un prototipo. Se inscribe en un período en el que el diseñador experimentaba las posibilidades maleables de la madera (véase, al respecto, el taburete Empotramiento MADB 135424 y la silla Curvado MADB 135427). El mueble se caracteriza por su versatilidad funcional, ya que reúne en una sola pieza funciones diversas -básicamente sustentar y descansar-, y expresa el permanente interés de Díaz Magro por entender el diseño no tanto como un ejercicio orientado hacia la solución de problemas únicos y aislados sino como una actividad enmarcada en un contexto más amplio y global, de carácter sistémico e integrador. En su planteamiento conceptual, la mesa repisa precede al sofá, y es por el hundimiento de aquella que éste se genera. La idea está coherentemente aplicada, tanto en las soluciones técnicas como en los materiales: el sofá no se apoya perceptivamente en la superficie de la mesa, observable sobre todo en los laterales, sino que prácticamente queda enrasado con ella, señalando así la caída. La leve oblicuidad de la madera en el frontal, hacia adentro y paralela a la inclinación descendente de los apoyabrazos, subraya esta acción. Por otro lado, tanto el carácter blando del sofá como su forma, suspendida en el aire y sin contactar con el suelo, contribuyen a lograr el citado efecto de hundimiento. La forma aaltiana de la pata, generada asimismo por hundimiento, está resuelta con gran claridad y lógica constructiva ("gajos de cónico de grado variable, asociable y perfil o contraperfil a sentimiento"), lo que certifica el alto grado de profesionalidad e independencia formal del diseñador. Finalmente, es preciso señalar que en 1992, aproximadamente treinta años más tarde, el arquitecto Óscar Tusquets diseñó el sofá Belgravia (MADB 135640), de extraordinario parecido con el aquí comentado. El hecho de que ambos formen parte de los fondos del museo invita a la comparación. José Baltanás
