silla
Volver al listado| Nombre del objeto | silla |
|---|---|
| Autores / participantes |
Moragas i Gallissà, Antoni de (1913 - 1985) / disseny Marquina, Rafael (3-11-1921 - 5-6-2013) / disseny Antoni de Moragas Gallissà i Rafael Marquina Audoard / producció / Barcelona: 1961 Mobilform / producció / Barcelona: 1964 - 1966 |
| Lugar de ejecución | Barcelona |
| Datación | 1961 |
| Dimensiones | 75 x 40.5 x 48 cm |
| Material |
acero elastómero madera |
| Material / técnica | Madera, acero y caucho sintético |
| Ingreso | donación Gonzalo Milà Valcarcel, 1994 |
| Número registro | MADB 135397 |
Descripción
Esta silla tiene una estructura continua de tubo metálico pintado que, empezando por las patas delanteras, pasa por el asiento y se prolonga hasta el respaldo, ambos de contrachapado enmoldado. El asiento se fija a los tubos mediante cuatro piezas de plástico diseñadas especialmente y que no se ven por delante, y dos iguales que sirven para sujetar el respaldo, que es basculante con el fin de adaptarse mejor a la inclinación de la espalda. En realidad, se trata de la versión estudiada para la producción industrial de un modelo diseñado en el año 1954 por Antoni de Moragas Gallissà. Aquel mismo año, el Foment de les Arts Decoratives de Barcelona había organizado la exposición “Pro-Dignificación del Hogar Popular”, que tuvo lugar en la cúpula del actual cine Coliseum de Barcelona y a la que se invitó a participar a unos cuantos arquitectos progresistas con el objetivo de mostrar innovaciones en el terreno del interiorismo y el diseño y poner en contacto al conservador público barcelonés con las nuevas tendencias estilísticas que llegaban del extranjero, sobre todo de los países nórdicos. Moragas diseñó el conjunto de una vivienda que ganó el primer premio y en el que aparece la mencionada silla, con una estructura elemental de varilla muy delgada con asiento y respaldo de táblex perforado que respondía perfectamente a un concepto de diseño y a un proceso de racionalización orientados hacia el objetivo social de hacer operativa una vivienda digna y renovada. Los elementos reducidos al mínimo y una tecnología también pobre expresaban austeramente lo esencial, los aspectos primarios de la forma y la intención de una humanización de lo estándar. Según Rafael Marquina, el modelo predecesor era mejor porque además era más auténtico, menos sofisticado y más austero. Moragas incluso defendía, en contra de los criterios comerciales más elementales, que el táblex debía dejarse natural y no pintarlo para mostrar los materiales en toda su autenticidad, a pesar de que se comercializó en vivos colores, entre ellos el violeta. Como sucedió con otras piezas de mobiliario similares, de aspecto muy funcional y precio francamente económico, del modelo de 1954 se produjeron y vendieron muy pocos ejemplares, en parte porque el público no las entendía y también porque la industria no estaba preparada para producir series con facilidad. En 1960 Moragas y Marquina eran socios de la recién creada Agrupación de Diseño Industrial del Foment de les Arts Decoratives de Barcelona (ADI/FAD), y ambos se pusieron en contacto para esta silla, que era preciso rediseñar para su producción industrial. Por otro lado, Casas Puig, que había sido presidente de ADI/FAD, los dirigió a su hijo, propietario de la empresa Mobilform, que estaba interesada en la producción industrializada de la mencionada silla. En 1961 Moragas y Marquina introdujeron modificaciones importantes en el modelo de 1954, a pesar de mantener la tipología original: la varilla se sustituyó por un tubo porque en aquel momento ya se importaban de Europa Central los materiales y la maquinaria para poder producir mobiliario con tubo curvo. El asiento y el respaldo se hicieron con contrachapado de madera mediante enmoldamiento en frío. Por otro lado, la línea adoptaba un carácter más sinuoso y orgánico, de manera que el nuevo modelo se independizaba totalmente del programa inicial destinado a la dignificación del hogar popular y adquiría entidad por sí mismo, siguiendo una tendencia, quizá más propia de los años cincuenta que de los sesenta, que quería otorgar carácter expresivo autónomo a cada pieza. Ese mismo año el prototipo obtuvo uno de los primeros Delta de Oro ADI/FAD. El jurado valoró en el nuevo diseño una mejor adaptación al proceso industrial que el modelo de Moragas anteriormente premiado. El rediseño de 1961 se produjo entre 1964 y 1966, y no sólo tuvo más éxito porque era más resistente e idóneo para la producción industrial, sino también porque a mediados de los años sesenta ya había una mejor predisposición social a aceptar el mueble de tubo en el hogar. Isabel Campi
Historia del objeto
Premis: Delta d'Or, 1961, ADI FAD, Barcelona.
Bibliografía
ADI FAD (1961). Barcelona: ADI/FAD
Sillas nacionales (1989). Ardi, 10, 130-187, 151
Capella, J., Larrea, Q. (1991). Nuevo diseño español. Barcelona: Gustavo Gili SA, 45
Antoni de Moragas Gallissà: homenatge (1989). Barcelona: Gustavo Gili, 16,49,64
25 años de diseño industrial: los Premios Delta (1986). Barcelona: Gustavo Gili, SA, ADI FAD
