carro de mano
Volver al listado| Nombre del objeto | carro de mano |
|---|---|
| Autores / participantes |
Milá, Miguel (1931 - 2024) / disseny Gres / producció / Barcelona: 1968-1998 |
| Lugar de ejecución | Barcelona |
| Datación | 1968 |
| Dimensiones | 60 x 70 x 50 cm |
| Material |
ukola (madera) vidrio |
| Material / técnica | Madera de ukola y cristal |
| Ingreso | donación Gres SA, 1994 |
| Número registro | MADB 135602 |
Descripción
La necesidad de revitalizar el antiguo carrito en la vida moderna y adaptarlo a otras funciones que no son la original, como ayudar a poner la mesa y recogerla, servir el café o el aperitivo, coincide en el tiempo con aquel momento histórico en el que la vida en familia de las clases acomodadas empezaba a carecer paulatinamente de servicio doméstico, cuando socialmente apareció la figura de la ”asistenta”, o “interina”, persona que ayuda en el trabajo doméstico pero que ya no sirve la mesa. Muchos diseños de esa época se plantearon como instrumentos para facilitar las actividades domésticas más elementales. La reaparición de los carritos es un buen ejemplo, ya que podían evitar que la persona que cocinaba tuviese que levantarse de la mesa cada vez que tenía que ir a buscar otro plato. El ejemplo que ahora comentamos pone de manifiesto diversos factores interesantes en la comprensión histórica del diseño. Si se analiza la pieza en relación con la trayectoria de Miguel Milá, no es sino un ejemplo más de aquello tan característico de su manera de trabajar, que consiste en rediseñar la tradición, y, por tanto, actualizar piezas y formas ya existentes adaptándolas a los nuevos procesos de producción. Ahora bien, si se considera el porqué es posible actualizar tipologías funcionales que parecen obsoletas debido a la simple evolución de las costumbres, entonces la reflexión debe tener en cuenta cómo y porqué, tras una idea de diseño que da pie a todo un proyecto, se encuentran las constantes del consumo real. Desde un punto de vista conceptual y constructivo, hay dos clases de carritos. Los que son unas bandejas con patas rodantes y los que son un mueble con dos superficies horizontales que sirven para depositar cosas. El carrito diseñado por Milá es las dos cosas al mismo tiempo, según como se mire. En cuanto a los materiales y a cómo están contrastados, no hay duda de que se trata de una estructura que soporta dos estantes de vidrio. Si, en cambio, se tiene en cuenta cómo funcionan los estantes de vidrio y dónde están colocados, entonces los travesaños de la estructura dibujan la forma del contenedor, de la bandeja, que se compone de dos materiales. Las razones que lo motivan, derivadas estrictamente del concepto de diseño implícito, son dos: primero, la necesidad de proteger con unos topes las cuatro bandas del plano horizontal para que sujeten todo lo que se ha depositado encima cuando el carrito se mueve, lo que asegura el buen funcionamiento del mueble; después, la necesidad igualmente imperiosa de mantener el principio constructivo de la estructura, el engarce de montantes y travesaños, todos de madera de grosor variable. La solución de Miguel Milá logra, mediante la simple elección de las alturas donde van colocados los travesaños, una síntesis perfecta entre ambas necesidades: los travesaños que aguantan y hacen que la estructura sea rígida también hacen la función de lateral de las bandejas. En definitiva, planos y líneas quedan perfectamente definidos, ya sea por las características del material o por el tratamiento de sus formas, de manera que puede comprenderse fácilmente cómo está hecho el carrito y porqué. Quizá sea ir demasiado lejos, pero fue William Morris quien, al hablar de las técnicas constructivas más adecuadas en relación con la creación de muebles modernos, es decir, asequibles y ligeras, habló de la técnica del engarce de maderas como la más adecuada para lograr el objetivo y la más respetuosa con la concepción del mueble. En cuanto a los materiales, el carrito tiene la estructura de madera de ukola teñida de color negro y barnizada, y dos estantes de vidrio transparente. La elección del modelo de ruedas más estándar que en ese momento había en el mercado –todavía eran metálicas con neumáticos de goma, como todas las demás ruedas–, no deja de tener gracia en un diseño tan contenido, ya que son totalmente visibles y contrastan fuertemente con el resto de los materiales, incluso con las formas. De hecho, casi dejan al carrito al aire, sin una clara conexión con el suelo. Anna Calvera
Bibliografía
Alzueta, M. (1998). Transatlantic una especulación, los Mobili Etern. Experimenta. Monografía Observatorio Fin de Siglo. Diseño del Mueble en España 1902-1998, 20, 176-184
Zabalbeascoa, A. (1993). Milá, cuatro décadas diseñando. Diseño interior, 29, p. 10-13
