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Frailero

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Frailero
Nombre del objeto silla de brazos
Título / Nombre propio Frailero
Autores / participantes Pérez Ortega, José Luis / disseny
Artespaña / producció / Madrid: 1988 - 1991 i des de 2026
ArtesMoble / producció / Valladolid: 2021- 2025
Lugar de ejecución Madrid
Datación 1988
Dimensiones 77.5 x 54 x 50 cm
Material acero inoxidable
haya
nogal
caucho de espuma
piel
Material / técnica Acero inoxidable, madera de haya, madera de nogal, goma espuma y piel
Ingreso donación Artespaña, 1994
Número registro MADB 135533

Descripción

La silla de brazos Frailero (comercializada como sillón) se compone de tres elementos claramente diferenciados: la estructura metálica exterior, realizada en tubo cuadrado de acero inoxidable de 20 x 20 mm, pintada en negro con acabado epoxi; el respaldo y el asiento, tapizados en piel negra y cuya estructura interior está realizada en madera de haya cinchada y recubierta de goma espuma; y finalmente los apoyabrazos, tallados en madera de nogal clara. La silla Frailero se fabrica también con otros acabados: estructura exterior en acero inoxidable pulido brillo, asiento en loneta negra y apoyabrazos lacados en negro. Pese a esta última variante de fabricación, el tono claro del nogal en los apoyabrazos resulta más apropiado, ya que acentúa su singularidad resaltando, de este modo, sobre el color negro general de la silla. Efectivamente, mientras el conjunto se construye con elementos de gran simplicidad formal, de carácter lineal y austero, los apoyabrazos se resuelven con un elegante juego de formas curvas torneadas en la madera. Es también aquí donde el objeto adquiere su significado más ambiguo e irónico, ya que estas piezas reproducen formalmente el delicado mástil de un violín, atribuyéndole así una nueva función que, sin embargo, no está tan alejada de su relación esencialmente táctil con el usuario. La sencillez estructural de la silla Frailero remite asimismo a la tradicional pieza de mobiliario castellano del mismo nombre de los siglos XVI y XVII. Aunque de origen italiano, la silla es recreada en España hasta convertirse en una pieza característica del mobiliario de la época, que acabará tomando el nombre de misional cuando pase a América. Pérez Ortega toma como punto de partida las piezas existentes en la casa de El Greco, en Toledo, prescindiendo de los guarnecidos de cuero y las tallas geométricas. De este modo, diseña una silla de volumetría similar pero definida por una estructura metálica sin ornamentos, dejando los brazos en madera como una referencia, “en forma de reliquia”, al pasado. Al margen de los elementos ornamentales, el tradicional sillón frailero comparte con la pieza que nos ocupa su sencillez estructural y el uso de la madera de nogal. Sin embargo, no hay que olvidar que la monacal sencillez del mueble castellano venía impuesta por la funcionalidad que se le exigía a la pieza. Así, el cuero del asiento y el respaldo eran flexibles y sin armaduras con el fin de permitir el plegado e, incluso a veces, su desmontaje, y los apoyabrazos eran rectos y planos, si bien, como aquí, normalmente estaban rematados en una voluta más o menos desarrollada que constituía, como se ha dicho, el elemento trasgresor que personaliza la pieza. El sentido irónico con que ha sido ideada la silla queda reflejado en la memoria del proyecto, algunas de cuyas líneas transcribimos a continuación: Érase una vez un país muy lejano que se llamaba “España”, donde había unos Reyes muy austeros y discretos que se solían sentar sobre unos sillones muy incómodos, pero que llegaron a dominar casi todo el mundo desde este tipo de asientos. José Baltanás

Bibliografía

Sillas nacionales (1989). Ardi, 10, 130-187, 154

La silla más vendida (1989). Ardi, 10, 208-209

Frailero