F3
Volver al listado| Nombre del objeto | sofá |
|---|---|
| Título / Nombre propio | F3 |
| Autores / participantes |
Casablancas Muntañola, Jordi (1940 - 2001) / disseny Mobles i Decoració Casablancas / producció / Esparraguera, Barcelona:1965-1980 |
| Lugar de ejecución | Esparreguera |
| Datación | 1965 |
| Dimensiones | 86 x 119.8 x 82 cm |
| Material |
algodón roble caucho de espuma tejido |
| Material / técnica | Madera de roble, goma espuma, tejido de algodón |
| Ingreso | donación Jordi Casablancas Muntañola, 1995 |
| Número registro | MADB 135719 |
Descripción
Sofá muy ligero realizado con estructura de madera de roble barnizada mate. La estructura que contiene los cojines es fácil de poner y sacar, y también de retapizar. Se ofrecía en versiones de una o dos plazas, con respaldo bajo o con respaldo alto para apoyar la cabeza. Este sofá formaba parte de un conjunto que fue presentado en el primer salón Hogarhotel el año 1965, en el marco de un concurso de diseño de muebles de comedor y sala de estar a un precio muy asequible. Jordi Casablancas lo ganó con un conjunto que costaba 40.000 pesetas. Se componía de librería, mesa y sillas de comedor, mesa baja y sofá. Este conjunto fue uno de los primeros modelos del joven Casablancas, que optó por dedicarse al diseño tras una estancia en Francia en 1963, donde conoció las modernas técnicas de producción de mobiliario. Pese a haber cursado estudios en ciencias económicas, el diseñador vio las posibilidades de renovación del negocio familiar e inició así una larga y fructífera trayectoria como creador y empresario en la que alcanzó importantes logros, tanto en el terreno industrial como comercial. La apariencia ligera de este sofá lo convierte en un mueble idóneo para las dimensiones reducidas de los pisos de renta baja. La racionalidad constructiva y la austeridad no están reñidas con los buenos acabados y con una estética refinada, ciertamente identificable con el mueble nórdico, del que Casablancas siempre ha sido un abierto admirador. En este sofá, como en casi todos los muebles de Casablancas, no destaca la voluntad de darle una expresión individualizada a la pieza, sino que ésta adquiere significado en el contexto del conjunto para el que fue diseñado. Se trata de un rasgo bastante característico de las piezas que lo integran y que también observamos en el conjunto de la obra de este autor, que a lo largo de su vida investigó exhaustivamente las posibilidades de sistematización del diseño y la producción de mobiliario. En sus catálogos se percibe claramente cómo cada pieza es una parte integrante de un sistema de elementos que, combinados entre sí, permiten que la estancia adquiera diversas configuraciones. El carácter modular y la inclusión de cada pieza en un plano dimensional reticulado responden a un estudio riguroso de "despedazamiento"(término de Casablancas) de tablones y elementos constructivos que tiene como objetivo economizar material y montaje. En los años sesenta se produce un importante cambio conceptual en el diseño del mobiliario: del mueble escultórico, organicista y expresivo que recurre al contraste de materiales y volúmenes, como los que integran la colección de la Pedrera, también en la colección del museo, diseñados por Francisco J. Barba Corsini, se ha pasado al mueble rectilíneo, modular, sistematizado y combinable, como este sofá y otras piezas del propio Casablancas (MADB 135720, MADB 135721, MADB 135722 y MADB 135723). Los materiales naturales y los acabados de este sofá son otra constante en la obra de Casablancas. A mediados de los años sesenta, el mercado textil sólo ofrecía cretonas y tejidos floreados que no casaban en absoluto con el espíritu racionalista. Para resolver este problema, Casablancas optó incluso por hacerse fabricar él mismo las tapicerías. Éstas estaban hechas con fibras naturales, con acabados lisos o estampados abstractos. La pieza que pertenece al museo es de dos plazas, con el respaldo alto y la tapicería lisa. Isabel Campi
Historia del objeto
Premis: Hogarotel, 1965, Saló Hogarotel, Barcelona.
