armario
Volver al listado| Nombre del objeto | armario |
|---|---|
| Autores / participantes |
Casablancas Muntañola, Jordi (1940 - 2001) / disseny Mobles i Decoració Casablancas / producció / Esparraguera, Barcelona: 1970-1978 |
| Lugar de ejecución | Esparreguera |
| Datación | 1970 |
| Dimensiones | 92 x 78 x 64 cm |
| Material |
formica haya |
| Ingreso | donación Jordi Casablancas Muntañola, 1995 |
| Número registro | MADB 135722 |
Descripción
Se trata de una pieza que hace la doble función de armario y mueble para cambiar a los bebés, construido con madera de haya y formica. Desde el punto de vista funcional y constructivo, está muy bien estudiado. Es practicable por los dos lados y lleva unas ruedecitas para moverlo por la habitación. Las asas de la parte superior facilitan el hecho de arrastrarlo, ya que es un mueble bastante pesado, y además impiden que el bebé caiga. Los elementos que hacen de cajones y armarios están dispuestos de tal manera que se aprovecha todo el espacio interior. En la parte superior hay un estante abierto que sirve para tener a mano los productos de higiene infantil. Hace veinticinco años los cambiadores de bebés eran una pieza inexistente en nuestro mercado. Esto obligaba a cambiar al bebé -una operación tan frecuente durante los primeros meses de vida-, en una situación precaria: sobre el regazo, sobre una mesa, sobre la cama, etc. Al cambiar a un bebé es preciso tener la superficie a una altura confortable, así como la ropa a mano. Ésta es muy pequeña y no se guarda bien en los armarios de adultos. De ahí la conveniencia de unir la función de cambiador y la de armario en una sola pieza. La fórmica blanca aporta un aspecto higiénico, ya que se puede limpiar con mucha facilidad. A finales de los años setenta y principios de los ochenta, las multinacionales de productos para el bebé empezaron a establecerse en nuestro país y a ofrecer productos similares, pero más ligeros y económicos. A pesar de su novedad y utilidad, esta pieza no estuvo muchos años en el catálogo de Casablancas. El mismo autor explica que, al ser un mueble robusto y duradero, que se utilizaba durante un período reducido de tiempo, los padres se lo pasaban los unos a los otros sin adquirir otros nuevos. Isabel Campi
