Angeleta
Volver al listado| Nombre del objeto | espejo |
|---|---|
| Título / Nombre propio | Angeleta |
| Autores / participantes | Riart Llop, Carles / disseny / Barcelona: a partir de 1999 |
| Lugar de ejecución | Barcelona |
| Datación | 1999 |
| Dimensiones | 110 x 49 x 6.5 cm |
| Material |
latón espejo |
| Ingreso | compra, 2000 |
| Número registro | MADB 136799 |
Descripción
Angeleta es un espejo de pared pensado para ser colgado en alto. El espejo, enmarcado en un perfil de latón pulido mate, está coronado por una estructura que recuerda la de una peineta. Perfil y remate forman una sola pieza a partir de la misma plancha de latón. La peineta la compone un arabesco que es un dibujo reticular, asimétrico y falto de direccionalidad. Se realizó a partir de un dibujo hecho a mano que, siguiendo un proceso informático, se reprodujo con total exactitud en la plancha de latón de 6 mm de grosor cortada a láser. El espejo Angeleta está diseñado para un interior en concreto: el recibidor de una vivienda de Barcelona para la que Riart diseñó más de una treintena de muebles entre 1997 y 2000, en el marco de un proyecto de interiorismo que llevó a cabo Pepe Cortés. De Angeleta sólo existen dos ejemplares, el de dicha vivienda y el del museo. Con la cornucopia que remata Angeleta, inspirada en las tallas de madera que solían coronar los espejos, Carles Riart ha querido realizar una relectura tecnológica de la tradición. El motivo ornamental que lo conforma, un arabesco en versión occidental, hace referencia a la decoración árabe y su relación con el mundo del lujo. Riart ha empleado este motivo en otros muebles diseñados para esta misma casa, como son el Espejo luminoso para baño (1999) y la mesa Pepita (1999), así como también en una pared de cristal grabada al ácido del Fitness Juan Carlos I (Barcelona, 1998-1999), formando parte de un proyecto de interiorismo de Pepe Cortés. Casi todos los muebles de Riart tienen detrás una historia sentimental responsable de desencadenar su dispositivo creativo. En el caso del espejo Angeleta, el nombre es un homenaje privado a uno de sus seres queridos, concretamente su abuela, que vivió 103 años y fue siempre el centro de la familia. Por otro lado, es importante comentar el papel tan destacado que juegan los espejos en la trayectoria de este diseñador catalán, que tanto por tradición familiar –su abuelo hacía vidrieras plomadas y su tío tenía una fábrica de espejos- como por las connotaciones mágicas y simbólicas asociadas tradicionalmente a este objeto siempre se ha sentido fuertemente atraído por ellos. Además de los citados aquí, el Espejo de Max (1976) o el Miromirall (1996) son otros ejemplos de esta obsesión por el diseño de espejos del creador catalán. Además, Riart es capaz de integrarlos dentro de una serie de piezas que, gracias al empleo de dicho material, logran una significación más compleja, como es el caso del mueble Arcada (1977), la estantería Escenari Petit (1996) (MADB 136806) o la mesa Pepita (1999). Pepa Bueno
Historia del objeto
Colección Art & Co.
Bibliografía
Bueno, P. (2005). Carles Ricart: diseño esencial. Fim Cultural 05, p. 214-239, 226-227
Rabat, E. (2001). Carles Riart. Barcelona: Santa & Cole, Ediciones de Diseño; Edicions UPC, 86-87
