Barceloneta
Volver al listado| Nombre del objeto | silla |
|---|---|
| Título / Nombre propio | Barceloneta |
| Autores / participantes |
Santa & Cole, Ediciones de Diseño / producció / Barcelona: a partir de 1994 Gres / producció / Barcelona: 1963 - 1978 Llambí-Dissa / producció / Barcelona: 1954 - 1960 Alfonso Milá (1924 - 26-5-2009) / disseny Federico Correa (1924 - 2020) / disseny |
| Lugar de ejecución | Barcelona |
| Datación | 1954 |
| Dimensiones | 89 x 60 x 75 cm |
| Material |
cuero haya lona de velas |
| Ingreso | donación Gres S.A., 1994 |
| Número registro | MADB 135395 |
Descripción
La silla Barceloneta fue diseñada en 1954 por Federico Correa y Alfonso Milá. Estos dos arquitectos se formaron en el despacho de José A. Coderch y Manuel Valls, que influyeron mucho en ellos. En 1954, Coderch y Valls les pidieron que los ayudasen a amueblar a toda prisa el piso-muestra del edificio de viviendas que estaban construyendo por encargo del Montepío Marítimo Nacional en Barcelona. Mientras que Correa y Milá diseñaron la silla Barceloneta, el resto fue una labor de equipo de los cuatro. El nombre explica todos los factores que influyeron en el programa de diseño. Se llama "Barceloneta"en primer lugar porque el edificio de viviendas para el que fueron diseñadas estaba situado en el barrio de la Barceloneta; en segundo lugar, el nombre era un guiño a la silla más famosa de Mies van der Rohe, Barcelona, en relación con la cual testimoniaban su "constante intención de modernidad"pero también confesaban la modestia de su programa. Hay dos cosas importantes que se desprenden de esto, una sociohistórica y otra tipológica. En primer lugar, que el origen de la silla Barceloneta se inscribe de lleno en un tema tan propio del Movimiento Moderno como el de la vivienda mínima, del cual deriva el del mobiliario económicamente accesible para la clase obrera. En cuanto al aspecto tipológico, Barceloneta parte del modelo de comodidad adecuado a la función de "estar", que depende de la distancia del asiento al suelo, 35 cm, más propia de las butacas que de las sillas. La idea de diseño que inspiró el proyecto fue hacer una silla de lona sin travesaños en la estructura de madera. El referente para la lona era la silla de director de cine. Además de la madera vista de haya y la lona, el mueble se caracteriza por "un ingenioso sistema de abrochamiento tipo corsé que tensa la lona", similar al de las velas y los toldos, lo que "permite sacarla y lavarla. Con el tiempo se comprobó que la lona del asiento se daba demasiado y se sustituyó por ante". Manuel Valls ya habló entonces de la influencia italiana en el trasfondo de este proyecto. En cualquier caso, el redescubrimiento de la tradición del mueble popular ha sido la influencia que más ha determinado la interpretación del valor histórico de Barceloneta, el procedimiento de modernizar los modelos artesanos depurándolos. Una operación cultural de este tipo topa forzosamente con la incomprensión estética del gran público. El paso del tiempo y la obra de muchos estudiosos posteriores del diseño han contribuido a consolidar todavía más esta interpretación, sobre todo en relación con la cultura catalana del diseño derivada del legado Coderch. Ha sido la manera de poner de manifiesto el fracaso del programa del Movimiento Moderno para responder a las necesidades simbólicas y estéticas de las masas populares a las que se dirigía. Desde 1954, Barceloneta se ha producido de una manera constante pero en cuentagotas, siempre con métodos artesanales y, a menudo, gracias a que sus creadores la encargaban para colocarla en los edificios que proyectaban. No obstante, los estudiosos del diseño siempre han visto la silla Barceloneta como una seña de identidad de una determinada clase de gente, la que veraneaba en Cadaqués a principios de los años sesenta; un modelo del tipo de refinamiento adoptado por una burguesía afectadamente culta e ideológicamente opuesta al franquismo. En la historia del diseño, Barceloneta es el mueble que mejor representa esa tendencia de la arquitectura catalana moderna que nace con Coderch y Valls y que encuentra en Federico Correa y Alfonso Milá, pero también en Miguel Milá, sus continuadores más fieles y que desemboca en la obra de los jóvenes del estudio Per. Anna Calvera
Bibliografía
Capella, J., Larrea, Q. (1991). Nuevo diseño español. Barcelona: Gustavo Gili SA, 170, 172
Fort, J.M., (1998). Sede del Colegio Oficial de Arquitectos de Cataluña. Mobiliario e interiorismo originales. Experimenta. Monografía Observatorio Fin de Siglo. Diseño del Mueble en España 1902-1998, 20, 80-86
Tharrats, J.J. (1997). Dau al Set i la seva època. Barcelona: Parsifal Edicions, 134-137
