silla de brazos
Volver al listado| Nombre del objeto | silla de brazos |
|---|---|
| Autores / participantes |
Sert, Josep Lluís (1902 - 1983) / disseny Viuda de José Ribas. Muebles Decoración (1910 - 1935) / producció / Barcelona: 1933 - 1934 |
| Lugar de ejecución | Barcelona |
| Datación | 1933 - 1934 |
| Dimensiones | 78 x 57 x 60 cm |
| Material |
madera tejido |
| Material / técnica | Madera lacada. Tapicería no original |
| Ingreso | donación J. Roca Joier, 1994 |
| Número registro | MADB 135631 |
Descripción
Fue Rogeli Roca Plans (1902-1977) quien, en 1933, encargó al joven arquitecto Josep Lluís Sert la remodelación de los bajos del edificio situado en el cruce entre el Passeig de Gràcia número 18 y la Gran Via de Barcelona para instalar allí la Joyería Roca. Las obras finalizaron el 20 de enero de 1934, y aquella misma tarde tuvo lugar la inauguración, que, en aquella época, fue todo un acontecimiento. Muy pronto, el evento fue seguido por diarios y revistas, ya que se trataba de una remodelación que introducía los nuevos conceptos defendidos por la arquitectura del Movimiento Moderno. Josep Lluís Sert, juntamente con otros arquitectos catalanes, había creado (diciembre de 1930) la agrupación GATCPAC (Grup d'Arquitectes i Tècnics Catalans per al Progrés de l'Arquitectura Contemporània), que defendía el racionalismo, la estandarización, el uso de materiales funcionales y las propuestas difundidas a través del CIAM (Congreso Internacional de Arquitectura Moderna) y del CIRPAC (Comité International pour la Résolution des Problèmes de la Architecture Contemporaine). El proyecto de la remodelación fue el de proporcionar al conjunto un tratamiento unitario, y por eso no sólo la fachada y el espacio interior debían responder a esas necesidades, sino también el mobiliario interior -mesas, asientos (algunos eran Thonet), armarios y vitrinas de exposición-, que fueron proyectados por el propio Sert. En este sentido, no sólo se celebraba el haber suprimido y sustituido los muros de carga de la fachada existente por pies derechos metálicos y el haber adaptado la irregularidad de la planta, sino también la precisión de la distribución y el amueblamiento interior, que proporcionaban -como afirmaba Carles Sindreu- "la máxima sensación de lujo y confort". Del nuevo establecimiento se hizo también bandera de "civilidad", en el sentido de evidenciar el carácter urbano moderno, y, en 1936, recibía del Ayuntamiento de Barcelona el Premio de Establecimientos que otorgaba cada año para distinguir las obras de más calidad. Esta silla de brazos diseñada por Josep Lluís Sert se adecuaba perfectamente al gusto selecto y refinado que respiraba todo el establecimiento, evidentemente dirigido a las clases sociales adineradas. La resolución de la silla en estructura de madera, con una leve pesadez en los perfiles, traducían un carácter más afín con aquel estilo que se había querido mostrar -también a mediados de los años veinte- como moderno: el art déco. No obstante, Sert intentó dotarla de un diseño más funcional haciendo desaparecer "el tapizado elástico" -como se afirmaba entonces-, al resolver asiento y respaldo como una simple estructura en la que, de manera independiente, se encajan los cojines, los cuales, además, debido a su forma sesgada, aumentan el acoplamiento. Era tal el carácter de higiene que se reclamaba para los nuevos objetos diseñados que incluso el refuerzo del respaldo se resolvía con una rejilla metálica; sin embargo, en la actualidad dicho elemento ha desaparecido. Este vínculo con el funcionalismo quería señalarse también con el uso de la madera curvada en los brazos de la silla, pese a que la inexistencia de una industria adecuada para hacerlos obligó a resolver el problema mediante el acoplamiento de dos piezas de madera que requerían un buen trabajo artesano. La tapicería original era a base de una sarga de color hueso punteada de gris. El desgaste por el uso y el paso del tiempo provocaron que fuese sustituida por otra lisa de color gris verdoso. Ésta es la imagen final de la pieza del museo. Con todo, tanto esta silla como la versión sin brazos mantienen la horizontalidad (ya que el respaldo no sobresalía en exceso), la transparencia y la fluidez que evocaba todo el espacio de la Joyería Roca y que, todavía hoy, se ha querido mantener. Mercè Vidal
Bibliografía
Joyería Roca: Barcelona (1934). Ac: Documentos de Actividad Contemporánea, 14, p. 14-17
Sindreu, C. (1934, octubre 28). Continent i contingut de la Joieria Roca. Esplai, p.3
