Polar
Volver al listado| Nombre del objeto | cubeta de hielo |
|---|---|
| Título / Nombre propio | Polar |
| Autores / participantes |
Amat Ferré, Fernando / disseny Diseño y Forma, SA (Disform) / producció / Barcelona: 1974 - circa 1984 |
| Lugar de ejecución | Barcelona |
| Datación | 1974 |
| Dimensiones | 22 x 20 x 20 cm |
| Material |
colopolímero de estireno, butadieno y acrilonitrilo poliestireno expandido |
| Material / técnica | poliestirè expandit |
| Ingreso | donación Diseño y Forma, SA (Disform), 1994 |
| Número registro | MADB 135593 |
Descripción
La cubitera ideada por Fernando Amat es un recipiente de uso doméstico para contener y transportar los cubitos de las bandejas del congelador a la mesa y para conservarlos fríos. Este objeto consiste en un contenedor de dobles paredes ABS llenas de bolitas de porexpan (poliestireno expandido). La pared exterior tiene forma cilíndrica, y la interior, cónica. Por la forma y por el material empleado, esta cubitera tiene un cierto antecedente en la de Miguel Milá, premio Delta de Oro de ADI/FAD 1963, que era únicamente de porexpan moldeado. La mejora introducida por Amat es la protección del porexpan mediante el ABS, que evita que aquél se ensucie y permite la limpieza del recipiente. Los materiales se han escogido por la ligereza, por la economía y, fundamentalmente, por las propiedades de aislar y conservar bajas temperaturas, a fin de evitar que los cubitos se peguen o se fundan demasiado rápidamente. El plástico era un material muy empleado en los años setenta para objetos de uso cotidiano y denotaba modernidad. El porexpan se utiliza habitualmente para el transporte de objetos frágiles (porque amortigua los golpes) y de productos fríos (como aislante), pero es inusual verlo en un objeto doméstico de cocina y mesa. La simplicidad de la forma cilíndrica se ajusta muy bien a la racionalidad con que ha sido concebida esta pieza. La cubitera se completa con una tapa con asidero y tiene en la base una cavidad en la que se pueden meter los dedos y coger el recipiente con una sola mano. Amat deja que se vean las pequeñas bolitas de porexpan –material casi siempre presente en la sociedad modernas, pero casi nunca visible– de manera inusual e insólita, gracias a la transparencia del plástico que las envuelve. La presente pieza no despertó la atención ni de publicaciones ni de organismos vinculados al mundo del diseño, pese a las cualidades que encierra y a la carencia de este tipo de producto que –todavía hoy– existe en el mercado. Mercè Vidal
