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Vaghe Stelle triangular

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Vaghe Stelle triangular
Nombre del objeto lámpara para colgar
Título / Nombre propio Vaghe Stelle triangular
Autores / participantes de Moragas i Spa, Antoni (1941 - 2025) / disseny
BD, Ediciones de Diseño (1972 - 2007) / producció / Barcelona: 1987-1993
Lugar de ejecución Barcelona
Datación 1987
Dimensiones 35 x 102 x 120 cm
Material acero inoxidable
latón
vidrio de borosilicato
Material / técnica Acero inoxidable, latón y cristal de borosilicato
Ingreso donación BD, Ediciones de Diseño, 1995
Número registro MADB 135845

Descripción

Esta lámpara de suspensión o araña nació durante el proyecto de interiorismo que el arquitecto Antoni de Moragas Spa hizo en la Brasserie Flo de Barcelona, perteneciente a una cadena francesa que se inauguró en 1982. Vaghe Stelle constituye un ejemplo más de los diseños surgidos en un escenario muy específico y que, sólo tras realizar un rediseño para adaptarlos a necesidades más comunes, se convierten en una pieza seriable. Es en este segundo momento del proceso cuando asumen una definición tipológica que los sitúa en una clase determinada de objetos, ya que es entonces cuando incorporan un sistema de funciones preestablecidas, perfectamente comprensibles por el público, derivado de una tradición histórica bien definida y probada. Sólo entonces, cuando se ha integrado en una tipología, el objeto adquiere identidad –se sabe qué es y para qué sirve– y adopta un nombre propio para diferenciarse de los otros modelos. Antes del rediseño, el objeto sólo es un complemento arquitectónico, un acabado cuyos rasgos distintivos dependen del carácter del ambiente en el que se integra. Moragas Spa lo expresó muy bien al hablar de la lámpara editada para BD, cuando, al referirse al rediseño, decía: “quizás alguien necesita una araña moderna”. El programa para el proyecto de la Brasserie era muy avanzado para la época: procedía de un plan de identidad corporativa en el que el estilo formal y el grado de calidad estética eren directrices de marketing. Se había optado por el referente modernista para provocar una rápida asociación de ideas entre Barcelona y el París de la Belle Époque. Tal vez el recurso comunicativo era una mera cita historicista, pero de este modo el proyecto de interiorismo se convertía en un trabajo de ambientación y escenografía. No es extraño, pues, que fuesen los clientes quienes animaron a Moragas a diseñar una lámpara especial para la nueva Brasserie: era preciso dotarla de elementos de identidad particularizantes. Sin embargo, en este contexto la lámpara tenía que servir para muchas cosas a la vez: tenía que proporcionar iluminación general al espacio y crear un ambiente de intimidad en las mesas, y por esta razón se prefirieron los filamentos incandescentes en vez de las frías luces halógenas; asimismo, tenía que integrarse estilísticamente en el conjunto del comedor y, además, tenía que llenar visualmente el techo de un espacio muy grande. Todo esto explica el concepto que inspiró el proyecto, pero también cómo el diseñador reformuló el programa dadas las condiciones. Hay muchos precedentes históricos de grandes lámparas circulares que soportan muchos puntos de luz para iluminar uniformemente un espacio. Son las ruedas de carro con velas o portalámparas de las tabernas –Moragas cita el fantasma del kitsch en muchas soluciones falsamente rústicas– pero hay también precedentes de calidad remarcables. Los más inmediatos: su padre, el también arquitecto Antoni de Moragas Gallissà, había diseñado una lámpara inspirada en el modelo popular de la rueda de carro que colgaba en el recibidor de su piso-despacho. En plena eclosión del noucentisme, el mueblista Raimond Vayreda colocó una lámpara parecida en una masía de Viladrau. Posteriormente, también el diseñador Miguel Milá concibió una para el vestíbulo de La Catalana de Seguros. No obstante, de todos los precedentes el más famoso es, indiscutiblemente, el que Adolf Loos hizo en 1898 para la sala principal del Cafe Museum de Viena: de una rueda de carro cuelgan bombillas opacas. Moragas Spa habla también de una lámpara de Loos colocada en 1912 en la casa Scheu, aunque él prefirió fijarse en una lámpara de Olbrich de 1901, hecha también para un restaurante. La Secesión vienesa se adecuaba mejor al programa y los criterios estéticos actuales. Las lámparas que cuelgan en la Brasserie Flo todavía eran prototipos. A Moragas le quedó el deseo de retomar el trabajo y mejorarlo, y la oportunidad llegó en 1983, cuando BD le propuso la producción comercial de la lámpara circular. Las modificaciones introducidas afectaban sobre todo a los componentes, ya que los originales eran piezas existentes en el mercado pero poco fiables. También era preciso hacer una adaptación funcional para dar respuesta a unas necesidades genéricas, de manera que se redujo el diámetro (pasando de 200 a 150 o 100 cm.) y se propusieron variantes formales –circular, triangular y cuadrada–, lo que constituye un sistema. Por otro lado, la lámpara puede tener uno o dos elementos concéntricos a diferente altura, y, cuando hay uno solo, las bombillas que cuelgan a diferente altura le proporcionan ritmo. Tal vez por esto, el nombre, una cita de Dante (“Vaghe Stelle dell’Orso”), recoge la voluntad icónica en la representación de una ilusión. Anna Calvera

Bibliografía

Capella, J., Larrea, Q. (1991). Nuevo diseño español. Barcelona: Gustavo Gili SA, 172,176

De Moragas SPA, A. (1985). Lámpara Vague Stelle. Vague stelle dell'Olbrich. De diseño: revista ilustrada de diseño industrial, decoración, grafismo, arte, moda, 5, 64-67

L'Europa verso il 1992 (1989). Spagna. Interni: la rivista dell'arredamento, 392, 21

Vaghe Stelle triangular