Burguesa
Volver al listado| Nombre del objeto | mesa |
|---|---|
| Título / Nombre propio | Burguesa |
| Autores / participantes |
Tusquets Blanca, Oscar / disseny Bohigas Gurgui, Anna (1946 - 1984) / disseny BD, Ediciones de Diseño (1972 - 2007) / producció / Barcelona: a partir de 1980 |
| Lugar de ejecución | Barcelona |
| Datación | 1980 |
| Dimensiones | 40 x 80 x 80 cm |
| Material |
vidrio arce |
| Material / técnica | madera de arce y vidrio |
| Ingreso | donación BD, Ediciones de Diseño, 1995 |
| Número registro | MADB 135852 |
Descripción
Burguesa es una mesa baja con un estante inferior para libros y revistas grandes. Se compone de un módulo básico en forma de prisma, de 40 x 80 x 80 cm, realizado con listones de madera lacada negra, de sección cuadrada, y dos cuadrados de madera de sicómoro teñida y barnizada situados en cada uno de los extremos. A partir de este componente básico, la combinación de diversos módulos permite conseguir un mueble múltiple: manteniendo los 40 cm de altura, dos módulos configuran una superficie de 80 x 80 cm; tres, una de 120 x 80 cm; cuatro una de 120 x 120 cm, etc. La imagen y el funcionamiento unitarios del conjunto se consigue con la colocación del vidrio, que constituye el sobre de la mesa, de las mismas dimensiones que la combinación escogida en cada caso, todo ello complementado por unos vidrios situados en la parte inferior de cada uno de los módulos del conjunto. Tipológicamente, la mesa Burguesa recoge la herencia de las series de mobiliario modular, especialmente las realizadas durante los años setenta, como por ejemplo las de De Pas–De Urbino–Lomazzi, o Vico Magistretti, entre muchos otros. Este sistema se utilizaba en armarios y contenedores de tipo doméstico, aunque partía de un planteamiento fundamentalmente industrial y de producción en serie. Este sistema se opone a los criterios de especialización propios de los primeros objetos del Movimiento Moderno. Así, por ejemplo, mientras que en la Bauhaus a cada objeto se le asociaba una función principal (un lámpara servía para iluminar y una silla para sentarse), en los programas combinables de los años setenta, con un número reducido de piezas se proporcionaban amplias posibilidades para que fuesen los propios usuarios los que determinasen cómo deseaban aprovechar las posibilidades del producto. En este sentido, es significativo que en el catálogo de la mesa Burguesa se indica la posibilidad de apilar los módulos y obtener una pequeña librería de 80 x 80 cm. en planta y 80 cm de altura. Por otro lado, además de la voluntad de combinación, también la elección de los materiales quiere apartarse de la imagen fría y tecnológica del primer racionalismo, aunque es posible establecer alguna referencia con muebles de Giuseppe Terragni, Charles Rennie Mackintosh o Joseph Hoffmann, por ejemplo, gracias a la austeridad de líneas y proporciones generales. En el caso de Burguesa, tanto la madera teñida como la lacada proporcionan una imagen y un tacto cálidos, de carácter doméstico y acogedor. También son los materiales los que proporcionan una imagen de calidad y nobleza. De ahí el nombre, que hace referencia al grupo social a quien, en principio, se dirige el producto. El hecho de tratarse de un diseño que se encuentra en el mercado desde hace más de veinte años y que todavía se sigue vendiendo, confirma el acierto en los planteamientos y las previsiones iniciales. Se trata, en definitiva, de un producto que, sin renunciar a la modernidad, incorpora connotaciones históricas para convertirse, en cierta manera, en un objeto intemporal. Josep Maria Fort
