banco
Volver al listado| Nombre del objeto | banco |
|---|---|
| Autores / participantes |
Equipo 57 (1957 - 1966) / disseny / Còrdova: a partir de 1989 per encàrrec Darro (1958 - 1979) / producció / Madrid: 1960 - c.1962 |
| Lugar de ejecución | Córdoba |
| Datación | 1960 |
| Dimensiones | 41 x 184 x 46 cm |
| Material |
acero inoxidable haya |
| Ingreso | compra, 2004 |
| Número registro | MADB 136959 |
Descripción
El banco está formado por dos elementos: una estructura metálica corrida a base de paraboloides y cuatro listones de madera que reposan sobre ella, apoyados en cuatro tirantes metálicos curvos, perpendiculares a los listones. Los listones alcanzan su máximo grosor en los tramos que descansan sobre los tirantes, creando en las zonas intermedias tres huecos en los que la madera ha sido excavada mecánicamente y que hacen las veces de asientos individuales. La estructura utiliza redondo de acero cromado y soldado, siendo uno de los escasos muebles no desmontables del Equipo. En fotos de época aparece una variante con la estructura metálica lacada en negro. Este banco parte de la experimentación con estructuras espaciales susceptibles de ser aplicadas a la arquitectura y el diseño que inició el Equipo en 1959. Ese año se había organizado en Córdoba un ciclo de conferencias titulado “Paralelos de la ciencia y el arte”, en donde el científico D. Jordano habló de la geometría de las deformaciones. Los miembros del Equipo comenzaron a interesarse fundamentalmente por las posibilidades estructurales del paraboloide hiperbólico como medio idóneo para trasladar al espacio su teoría de la interactividad. En el manifiesto que publicaron en 1960, en el catálogo de la exposición de la Sala Darro, definían así las posibilidades del paraboloide: “Si partimos del paraboloide hiperbólico como unidad estructural, el conjunto tiene que ser considerado como una serie de paraboloides en los que cada uno de ellos representa una ampliación de las curvas de los contiguos. Cuando esta prolongación o continuidad de la curva (sin interrupción por aristas) se hace cambiando la dirección de ésta, se produce una inflexión. Dicha flexión se corresponde con la de los espacio-masa y espacio-aire en escultura, y con las del espacio-color en pintura, por lo cual constituyen los elementos característicos de la interactividad”. La aplicación del paraboloide y de otras estructuras al diseño aparece en varias de las maquetas realizadas por el Equipo en 1957, así como en una banqueta que expusieron en la Galería Céspedes en 1961 (junto con este banco y la silla Córdoba (MADB 139958); se trata del único catálogo de época del Equipo 57 en el que se reproducen sus muebles) y probablemente en Darro el año anterior. La intención inicial del Equipo era, seguramente, utilizar el paraboloide en una banqueta o unidad que pudiera sumarse a otras unidades. Sin embargo, el paraboloide no proporciona suficiente estabilidad a la banqueta, a diferencia de lo que sucede con el banco. En el catálogo de Darro, empresa que desde 1959 comercializaba los diseños del Equipo 57, aparece fotografiado el banco (denominado Modelo BC-E57) y se reseña, junto a sus características técnicas, a los autores (Diseño Equipo 57). Darro, fundada por Francisco Muñoz Cabrero y Fernando Alonso Martínez, era una empresa de decoración y venta de muebles cuya fabricación se encargaba a talleres externos. Funcionaba a la vez como tienda de muebles y galería de arte, dos actividades que se veían como ramas complementarias del negocio de la decoración en un momento en que la idea de integración de las artes, defendida por Max Bill y Gio Ponti --dos figuras centrales en la difusión del diseño durante la posguerra europea, conocidos en España a través de sus publicaciones y de la Triennale de Milán-- gozaba de gran influencia. En agosto de 1960 el Equipo 57 formalizó un contrato de colaboración con Darro. El Equipo recibiría 10.000 pesetas mensuales, a cuenta del 4% que percibirían por cada pieza vendida en los siguientes cinco años, y 12.500 pesetas por modelo. El Equipo debía presentar los modelos a la empresa y gestionar la fabricación (a través de talleres cordobeses, fundamentalmente el del padre de José Duarte) de los modelos seleccionados. Sin embargo, descontentos con el acuerdo y con el modo en que la empresa comercializaba sus piezas, anularon dicho contrato en mayo de 1961, acordando el pago de 30.000 pesetas por cada modelo aceptado y de 6.000 pesetas por los modelos ya en venta. No obstante, posteriormente reanudaron su relación comercial gracias al concurso de la EXCO, al que se presentaron conjuntamente, y Darro mantuvo sus derechos sobre los modelos que poseían, patentando incluso uno de ellos en 1962. Pérez Villén cita el banco entre los modelos aceptados por Darro en 1960 (le llama banqueta, pero se refiere a la estructura de paraboloides), además de una mesa, una silla y dos lámparas. El interés por la estructura como elemento protagonista del diseño, interés que caracteriza toda la obra del Equipo 57, era compartido internacionalmente en esos años, sobre todo bajo la influencia del diseño americano de posguerra (Eames, Bertoia o Saarinen), que Knoll había comenzado a fabricar en España en 1954 a través de una franquicia concedida al decorador y fabricante Rafael García. Sin embargo, para el Equipo 57, el estudio de estructuras se relacionaba también con su afinidad con el constructivismo, un movimiento artístico que, hacia 1910, introdujo el uso de estructuras, especialmente en la obra de los escultores Naum Gabo y Anton Pevsner. Dichos escultores estaban familiarizados con el constructivismo gracias a su relación con el escultor Jorge Oteiza. Oteiza trabajó en Córdoba en 1954 junto al arquitecto Rafael de la Hoz, con el que también colaboraron los miembros del Equipo. La Hoz, que ya había utilizado una silla estructural americana en alguno de sus interiores a principios de los años cincuenta, diseñó un banco para unas viviendas sociales en Montilla (1957) que puede considerarse un precedente del banco del Equipo, aunque, en el caso del banco diseñado por La Hoz, la relación entre los elementos verticales y horizontales es la tradicional, y la estructura metálica no es continua ni dinámica, ni se extiende virtualmente hasta el infinito, como sucede con la del banco del Equipo 57. Por su parte, Oteiza, además de introducir a los miembros cordobeses en el constructivismo, presentó a los restantes miembros del Equipo en París en 1956. El banco es probablemente el mueble más reproducido y expuesto del Equipo 57, sobre todo desde la retrospectiva que el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía le dedicó en 1993. Se sigue fabricando por encargo en talleres cordobeses (Carpintería José Carrasco y Accesorios metálicos Inmose S.A.) y bajo la supervisión de los artistas. Su éxito actual tal vez se deba a que formalmente es el mueble más relacionado con la obra plástica de los artistas, cuyo interés por conciliar la vanguardia política y la artística no les ayudó precisamente a situarse socialmente, como tampoco a difundir su mobiliario, excesivamente experimental y desnudo para los gustos de la clase media a la que se dirigían. El Museo de arte contemporáneo adquirió hacia 1961 un banco, en paradero desconocido, aunque el MNCARS conserva 5 reproducciones realizadas con motivo de la exposición de 1993. 1960 es un año de gran actividad para el Equipo 57: exponen en la Sala Darro de Madrid, en la colectiva de Arte normativo de Valencia y en la Exposición internacional de arte concreto de Zúrich; son invitados a participar en el pabellón español de la Bienal de Sao Paulo (rechazan la invitación al no permitírseles acudir como colectivo) y planean la creación en Córdoba de un museo de arte contemporáneo y de una escuela de diseño semejante a la de Ulm. Patricia Molins
Bibliografía
Equipo 57 (1960). Equipo 57: La interactividad del espacio plástico. Madrid: Sala Darro
Equipo 57: La interactividad del espacio plástico en dos y tres dimensiones (1961). Córdoba: Galería Céspedes
Molins, P. (1996). Misteri i geometria. La dècada de l'abstracció. Dins L'Arquitectura i l'art dels anys 50 a Madrid: exposició organitzada per la Fundació la Caixa: 19 de juny - 28 de juliol de 1996. Barcelona: Centre Cultural de la Fundació la Caixa, p.30-55
España. Darro.(1961). MD: muebles + decoración, 8
Patón, V. (1998). Inolvidables. Experimenta. Monografía Observatorio Fin de Siglo. Diseño del Mueble en España 1902-1998, 20, p. 257-260
