silla de brazos, prototipo
Volver al listado| Nombre del objeto | silla de brazos, prototipo |
|---|---|
| Autores / participantes |
Equipo 57 (1957 - 1966) / disseny Danona / producció / Azpeitia, Guipúscoa: 1962 |
| Lugar de ejecución | Azpeitia |
| Datación | 1962 |
| Dimensiones | 75 x 67.8 x 56 cm |
| Material |
acero inoxidable fresno cuero sintético |
| Ingreso | compra, 2004 |
| Número registro | MADB 136968 |
Descripción
Modelo armable constituido por una estructura mixta de varillas metálicas que conforman, junto con cinco planchas de madera y dos piezas de skai negro, los brazos y las patas, soportando en su seno la plancha de madera del asiento-respaldo. Se trata de uno de los pocos asientos con brazos realizado por el Equipo 57. En fotos antiguas aparece una versión con un cojín almohadillado en tiras paralelas y con las varillas lacadas en negro. Los planos de esta silla también forman parte de la colección del museo (MADB 136969-MADB 136970). El asiento-respaldo constituye una sola pieza de madera laminada de fresno, moldeada a presión para proporcionar dos curvaturas: una trasera, que marca la transición del asiento al respaldo, y otra delantera para facilitar el movimiento de las piernas del usuario. Como en otras sillas del Equipo, el cuerpo de asiento se inclina anatómicamente y se apoya sobre la estructura desplazándose más allá de sus bordes, con lo que adquiere una cualidad “flotante”, aérea, reforzada por la ligereza de la estructura. Además, los elementos constructivos no se ocultan sino que se resaltan como valores formales, mientras que los espacios vacíos se activan, cobrando valor formal en su continuidad dinámica con los espacios llenos. El contraste de colores y texturas derivado del uso de distintos materiales constituye otra destacada característica formal de la silla. En este caso, y de manera parecida al taburete triangular (MADB 136971-MADB 136973), la estructura está formada por cinco varillas metálicas. Una de ellas es recta y constituye la unión entre las patas delanteras, sobre la que se apoya el asiento. Las restantes están curvadas en varias direcciones y van emparejadas de manera que dos de ellas forman la parte exterior de las patas y los brazos, mientras que otras dos recorren de lado a lado el asiento conformando las patas y la chambrana posterior que sujeta el respaldo. Como en el taburete, las varillas funcionan como bordes, con un espacio intermedio que alterna masas y vacíos. Llama la atención en esta silla el desplazamiento en planta de los elementos de la estructura, gracias al cual las patas anteriores se sitúan en paralelo al frente del asiento y las posteriores en perpendicular. La estructura metálica es el elemento más complejo del mueble, como es característico en la obra del Equipo 57 y también en el diseño español más innovador de los años sesenta, que sigue el diseño organicista nórdico, suizo y americano dominante en esos años. Sin renunciar a la investigación ni a la experimentación estructural visibles en otras piezas anteriores del Equipo 57, como es el caso del banco (MADB 136959) o las sillas (MADB 136962 y MADB 136964) presentadas al concurso de la EXCO, esta silla, al igual que la Erlo (MADB 136961), refleja el intento del Equipo para adecuarse a las condiciones de producción industrial, abaratando costes y favoreciendo la comercialización masiva gracias al uso de elementos sueltos, susceptibles de armarse con facilidad sin necesidad de maquinaria especializada. Esta silla parece complementar el programa de colaboración entre el Equipo 57 y la cooperativa guipuzcoana Danona, aportando un elemento de carácter más representativo pese a su austeridad. La cooperativa, que se dirigía a un público de clase media, no llegó a comercializarla. El año 1962 es un año de crisis para el Equipo, a pesar del éxito alcanzado dentro y fuera de nuestras fronteras (ese año exponen en Suiza, donde su presencia era ya habitual). El Equipo mantiene su colaboración en el campo del diseño probablemente porque constituía su principal fuente de ingresos fijos (según cuenta Juan Cuenca en el catálogo del MNCARS) y porque era un medio de vincular la práctica artística a la vida cotidiana. Sin embargo, los miembros del Equipo no se hacen ilusiones sobre la escasa incidencia social y política del diseño y el arte, un problema que alejará a Ibarrola y José Duarte de la abstracción y que acentuará las diferencias entre los miembros del grupo. De hecho, esta silla es el último mueble importante firmado por el Equipo 57. A partir de 1963, sólo tres de sus miembros --Cuenca, Serrano y José Duarte-- firmarán el contrato que legaliza su relación con Danona (Ibarrola, que como José Duarte había abandonado la abstracción y defendía el realismo social, fue encarcelado, mientras que Ángel Duarte residía en Suiza). Según Juan Serrano, cuando él regresó a Córdoba en 1964 el Equipo ya no entregó más diseños a la cooperativa, cada vez más orientada a un diseño de bajo coste sin mayores ambiciones. Patricia Molins
