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Drac

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Drac
Nombre del objeto cenicero 
Título / Nombre propio Drac
Autores / participantes Quitllet Navarro, Eugeni / disseny / Barcelona: 1996 - 1999
Lugar de ejecución Barcelona
Datación 1996
Dimensiones 9 x 9 x 13 cm
Material aluminio
alambre
Ingreso donación Eugeni Quitllet Navarro, 1996
Número registro MADB 136071

Descripción

Eugeni Quitllet forma parte de un colectivo, generacionalmente muy joven, que entiende que “diseñar” puede ser recuperar el esencialismo, hacer un juego especulativo de formas, de materiales y de conceptos e incluso escoger el “diseño” de un objeto como moneda única de cambio, actitud que lo llevó, junto con otros, a impulsar el X-FAD que se presentó en 1995, primero en el Pati Manning de Barcelona y después en el patio del Centre de Cultura Contemporània de Barcelona. Eran los llamados “Mercadillos de ideas de veinte duros”, una apuesta experimental vinculada a la idea de reciclar cualquier material u objeto para dotarlo de una nueva función o negarla. Fue en las reuniones previas a la materialización de esa iniciativa cuando la necesidad de tener un cenicero a mano llevó a Eugeni Quitllet a coger un trozo de cartón y, doblándolo, dar vida al prototipo de lo que después sería el cenicero Drac. También el nombre era un juego, pues primero lo llamó “100-drer”, pero muy pronto, por la forma de la envoltura de cartón –que le sugería un aspecto fantasmagórico–, lo llamó Drac. El cenicero Drac está hecho de aluminio y de alambre doblado donde se puede acoplar el cigarrillo. Es un cenicero efímero, pues el uso de un paquete de tabaco prácticamente lo destruye. Ninguna empresa lo ha fabricado o comercializado, sino que siempre lo ha producido y vendido directamente Eugeni Quitllet. Ese carácter extremadamente divertido, ingenioso, pobre, efímero e incluso de juego casi onomatopéyico, con el empleo de unos signos lingüísticos que tienen una cierta dependencia acústica, sumado al objeto resultante, está en plena sintonía con el poso cultural de las vanguardias de los años setenta. Los referentes crean un gran arco que va desde el gesto duchampiano o la subversión poética de Joan Brossa hasta actitudes que en nuestro país –y más vinculadas al sector del diseño– se expresaron en las muestras denominadas “Disueño” de los años setenta. Mercè Vidal

Drac