Gaulino
Volver al listado| Nombre del objeto | sèrie de cadires |
|---|---|
| Título / Nombre propio | Gaulino |
| Autores / participantes |
Tusquets Blanca, Oscar / disseny Carlos Jané S.A. / producció / Granollers, Barcelona: a partir de 1987 |
| Lugar de ejecución | Granollers |
| Datación | 1987 |
| Dimensiones | 85.5 x 45 x 50.5 cm; 85.5 x 55 x 50.5 cm |
| Material |
roble piel de vaca |
| Ingreso | donación C. J. C. Concepta, SL, 1994 |
| Número registro | MADB 135516-0 |
Descripción
Tras el gran éxito comercial obtenido con la colección de sillas Varius (MADB 135538, MADB 135641, MADB 135638), donde aparece de manera manifiesta la elaboración formal del objeto en forma de marca de autor implícita en el producto, Tusquets recibe diversos encargos por parte de empresas que desean dotar de identidad propia su catálogo. Uno de estos empresarios es Carlos Jané Camacho, que tiene una empresa dedicada al mobiliario de madera de gran consumo y decide fundar una nueva línea de productos comercializados bajo su propio nombre. Óscar Tusquets recibe el encargo de diseñar un producto dirigido al nuevo catálogo. Se trata de realizar una silla de madera, pensada principalmente para el ámbito doméstico y que inicialmente disponga ya de las dos versiones, con y sin brazos. En esta ocasión, Tusquets trabaja de una manera más cercana a la escultura que en otros casos, disfrutando de las posibilidades que ofrece el trabajo con grosores de material -en este caso la madera-, tras numerosos diseños anteriores realizados con tubos o perfiles metálicos de sección única. Sin embargo, el proceso con que trabaja también tiene un fundamento racional, ya que consigue unas sillas ligeras, de manera que elabora y varía los grosores de las diferentes piezas reduciendo al máximo la sección del material y, con ésta, el peso. Este proceso de vaciado se aprovecha a nivel formal, y las curvas siguen a través de piezas consecutivas sin solución de continuidad. La imagen que proporciona la madera también se aprovecha, dejando visible la textura del roble. Esta utilización casi gráfica de la madera hace que cada elemento sea diferente, con una diversidad que se acentúa en las irregularidades y los pliegues de la piel que forma el asiento, que, por otro lado, proporciona comodidad gracias a una forma que se adapta a la anatomía humana sin convertirlo en una superficie blanda. A lo largo de su evolución formal, la silla se concretó en una forma que recogía imágenes de algunos muebles de los arquitectos Antoni Gaudí y Carlo Mollino, influencias que, aparecidas a lo largo del proceso de diseño, en vez de ser ocultadas por Tusquets fueron asumidas, e incluso potenciadas. No en vano, la fuerte personalidad que ambos autores imprimían a sus obras también era un requerimiento de partida en la realización de estas nuevas sillas, y de ahí el nombre de Gaulino, una contracción de los apellidos de los autores convertidos en obligada referencia. La silla de brazos manifiesta de manera más evidente la nobleza general del programa. La existencia de los brazos hace que sea posible entenderla más como un objeto autónomo, situado aisladamente, que no cerca, y por tanto supeditado a una mesa. En la silla Gaulino, los brazos no son un apéndice o un elemento añadido en relación con la versión que carece de ellos, sino que aparecen perfectamente integrados. Las patas delanteras, que en la otra versión terminaban a nivel del asiento, emergen aquí hasta unos elementos de rótula en los que, perpendicularmente a la pata, se empotra la pieza del brazo. La forma de este elemento sigue los mismos criterios que el resto de las partes: se minimizan las secciones de material, considerando tanto la resistencia como la imagen. En la parte interior de los brazos, en contacto con el usuario, la madera se redondea, tanto en la sección del perfil de las piezas como en el radio que recoge al usuario. En la parte exterior, en cambio, unos cortes planos ofrecen una imagen mucho más vigorosa. Los dos perfiles verticales posteriores, que forman al mismo tiempo las patas traseras y el respaldo, se modifican ligeramente para adaptar la llegada y el correcto encastramiento de los brazos. La diferencia entre el radio interior, donde se sitúa el usuario, y la geometría exterior produce un ensanchamiento del brazo justo donde habitualmente el usuario apoya el antebrazo. El resultado permite constatar las virtudes formales -evidentes dada la marcada personalidad del producto y también las racionales y funcionales, no tan evidentes a simple vista pero muy de agradecer para el usuario. Las sillas Gaulino son ligeras y resistentes, visualmente muy transparentes, y, si bien están resueltas con superficies y materiales muy duros, resultan bastante cómodas gracias al estudio ergonómico realizado para ajustar las formas de una manera que resulte adecuada para la mayoría de usuarios. Como valor añadido, sorprendente y nada habitual en sillas de madera, la silla Gaulino es apilable en número de cuatro, encajándolas de manera que giren cada una en relación con la inferior y formen un inicio de espiral. Las piezas de la colección del museo son de madera de roble teñida a poro abierto y tapizadas con vaqueta de color burdeos. Comercialmente, el hecho de disponer de las dos versiones, con y sin brazos, favorece la utilización del modelo en un mayor número de casos. Por el mismo motivo, tras estas dos versiones, la serie se amplió con otros elementos complementarios, como el taburete, en dos versiones, alto y bajo, y una mesa, aportaciones que permitieron aplicar esta serie de muebles en instalaciones de cierto nivel, en el ámbito hotelero y en restaurantes. Las sillas Gaulino han sido expuestas en diversos museos de todo el mundo, como el Musée des Arts Décoratifs de París, The Israel Museum de Jerusalén, el Vitra Design Museum de Weil Am Rhein (Alemania), el Montreal Museum of Decorative Arts (Canadá) o el Denver Art Museum (Estados Unidos). Este producto fue seleccionado para los premios Delta de ADI/FAD de Barcelona de 1990. Josep Maria Fort
Historia del objeto
Premis: Premio de Diseño Nuevo Estilo, 1988, Revista Nuevo Estilo, Madrid.
Bibliografía
Cuadrúpedos. (1988) Ardi, 4, p.154-165, 154, 160-163
Sillas nacionales (1989). Ardi, 10, 130-187, 165
Noticias y productos (1991) . Ardi. (19), 140-149
Calvera, A. (1998). Hablando de diseño con Oscar Tusquets. Experimenta. Monografía Observatorio Fin de Siglo. Diseño del mueble en España 1902-1998, 20, p. 197-204
Capella, J. (1998). Elogio y refutación de los ochenta. Experimenta,20, p. 175-180
Oscar Tusquets. Solidez conceptual (1995). Diseño interior, 42, p.126-127
Òscar Tusquets. (1992). MD, Moebel interior design, 6, p. 54-55
Nulli, A. (1988). La sedia Gaulino. Domus (Milano), 694, p.1-2
