camas
Volver al listado| Nombre del objeto | camas |
|---|---|
| Lugar de ejecución | Brasil |
| Datación | 1650 - 1699 |
| Dimensiones | 254 x 172 x 202 cm; 269 x 246 cm |
| Material |
nogal palissandre (fusta) pino hierro forjado |
| Material / técnica | estructura, potes i capçalera; reforç central i dos travessers (elements no originals); cargols |
| Ingreso | compra, 1904 |
| Número registro | MADB 883 |
Descripción
<div>La cama responde al modelo conocido como cama portuguesa de birlos, típica de la segunda mitad del siglo XVII. Su realización es propia de Portugal, incluyendo las colonias, especialmente Brasil. El éxito del modelo dio lugar a su difusión, con abundante exportación por los países europeos y con versiones locales que intentaban seguir esa espectacular y novedosa cama creada en el país lusitano.</div><div>El estilo barroco es interpretado con un fuerte juego de claroscuro, conseguido por la profusa talla y por los movimientos de los torneados. Estos, que son lo más característico de la cama portuguesa, se interpretan a base de salomónicos que se alternan con otras formas torneadas, así como por el juego de parejas de columnillas de giro contrario. Estos elementos colocados en dos niveles crean un acentuado efecto de movimiento, que define el estilo. </div><div>El torneado se acompaña de un amplio copete tallado profusamente con motivos de fauna sobre un colchón de hojas de acanto. La profundidad de la talla se consigue por la superposición de diferentes piezas de palisandro, que se encolan y se aseguran por clavillas de madera.</div><div><div>Esta combinación de torneados con talla en el copete se crea en Portugal, pero la forma de solucionar el trabajo, así como la iconografía nos sugiere una producción colonial, muy posiblemente brasileña. </div><div>El símbolo central del pelícano con las tres crías es propio de la tradición cristiana. Representa la Eucaristía, es decir a Cristo, el pelícano, hiriéndose para lograr la sangre que alimente a sus hijos. Aunque, la figura ha perdido el pico, podemos percibir las marcas sobre el pecho que sugieren el apoyo del largo pico. Si bien las crías han perdido parte de su fisonomía, al haberse perdido las cabezas, podemos intuir en la figura central el arranque del pico y la posición de “suplica” respecto al pelícano. Este último está tocado por una corona, elemento poco habitual según las fuentes consultadas, del mismo modo que carece de derramamiento de sangre (por el acto de herirse a sí mismo con el pico), representación habitual según las mismas fuentes. El motivo del pelícano es muy común en la iconografía cristiana virreinal.</div><div>Los animales cuasi fabulosos sugieren la batalla entre el bien y el mal, representando al bien por una especie de león (representación de Cristo según la tradición cristiana) y al mal por una serpiente alada reproduciendo el mito de Leviatán (Job 41:1).</div><div>La cabeza de niño alada es típica de la angeología cristiana para representar al querubín, los guardianes de la Gloria de Dios.</div></div><div><div>Las aves libando flores pueden sugerir la figura de un colibrí, acción propia de estos animales. Estas aves son originarias de México, América central y zona Norte de Sudamérica.</div><div>Las otras dos aves restantes descritas sugieren la forma de un loro o papagayo, animales también propios de esas latitudes.</div><div>Y por último, la exuberante vegetación en forma de grandes hojas de palmera o similar, sugiere un entorno tropical. </div><div>En consecuencia, la mezcla de símbolos cristianos e imágenes propias de la naturaleza americana nos remite a las colonias portuguesas en ese continente.</div><div>Destaca también la cantidad de palisandro utilizado en el mueble. Todas las partes originales, incluso los traveseros del lecho son en esta madera, que destaca por el contraste de color entre el núcleo negro y la albura clara y por el brillo natural del acabado cuando se bruñe correctamente.</div><div>El lecho ha perdido los traveseros intermedios que sujetaban las tablas. Se muestran las espigas serradas en los diferentes travesaños. Algunos birlos que rematan el cabecero han sido restituidos por unos nuevos de haya. Los dos largueros de pino del lecho son de época posterior y más nuevo es el refuerzo central, igualmente de pino.</div><div>Las partes se unen a caja y espiga, pero los registros del cabecero y los largueros del lecho se refuerzan por tornillos de hierro. Los del lecho presentan grandes cabezas en plancha recortada en forma floral que muestran restos de dorado.</div><div>En origen el mueble iría vestido con dosel, como muestran imágenes antiguas, y también con cortinas en cada uno de los lados, que cerraban la cama y ofrecían el necesario cobijo al usuario.</div></div><div>Mónica Piera, Mireia Piqué i Jaume Martínez</div>
