lámpara para colgar
Volver al listado| Nombre del objeto | lámpara para colgar |
|---|---|
| Autores / participantes |
Equipo 57 (1957 - 1966) / disseny Danona / producció / Azpeitia, Guipúscoa: 1962 - c.1969 |
| Lugar de ejecución | Azpeitia |
| Datación | 1962 |
| Dimensiones | 30 x 53 x 53 cm |
| Material |
degame (wood) plástico |
| Ingreso | compra, 2004 |
| Número registro | MADB 136966 |
Descripción
Esta lámpara de suspensión aprovecha diferentes posibilidades a partir de un mismo método constructivo: una estructura mixta de madera laminada curvada y plástico. Está compuesta por lamas de madera curvadas, trabadas mediante listones curvados a presión e insertos por sus extremos en unas coronas interiores de plástico. Las planchas son de madera de limoncillo laminada. Una vez pegadas las láminas que forman cada lama y de haber sido moldeadas a presión hasta conseguir la curvatura necesaria, se insertan en los listones que forman la trabazón. Los listones planos, también de madera de limoncillo laminada, se curvan dos veces para construir una estructura en C, la cual resulta claramente visible al tener una extensión ligeramente superior a las placas. Los listones están horadados longitudinalmente por una ranura en la que se insertan, de dos en dos, los extremos de las lamas, visibles al sobresalir ligeramente. A su vez, los extremos de los listones se insertan en sendas coronas de plástico, horadado en sus bordes para acogerlos, y la superior también en su centro para dejar paso al cable eléctrico. La trabazón de listones puede ser interior o exterior a las lamas, determinando el aspecto cóncavo o convexo de las mismas, así como su número (entre 4 y 12 lamas). En ambos casos, la luz se expande por los extremos superior e inferior de la lámpara, filtrada a través de los listones. La lámpara es una versión original de un modelo difundido por los nórdicos y, en Estados Unidos, por Isamu Noguchi. Tanto por el material empleado como por su estructura de “gajos”, que utiliza positivamente los espacios vacíos (lo que el Equipo 57 llama el ‘espacio-aire’ en su Manifiesto de 1960), el modelo recuerda también a la lámpara española más apreciada y difundida de los años cincuenta, la de José Antonio Coderch (MADB 135748, MADB 136073). Ahora bien, esta última filtra la luz a través de intersticios verticales y, lo que es más importante, su simplicidad la aleja de la complejidad estructural y el dinamismo que caracterizan al mobiliario de Equipo 57. El Equipo 57 creó, según Pérez Villén, cuatro modelos de lámparas que fueron fabricados por Darro en 1959, y dos que lo fueron en 1960 (uno de ellos “de rombo en macarrón”, según Villén). Posteriormente realizarían también un modelo de lámpara con tiras de cartulina trenzadas en rombo (1963). Sin embargo, sus datos son confusos, y las únicas lámparas de cuya existencia hay constancia porque existen ejemplares conocidos o por fotografías son las dos que posee el museo, la de tiras de cartulina y otras versiones con un número superior de lamas (en total 9 ejemplares, incluyendo los del MADB), una de las cuales se presentó a la edición de 1964 de los premios Delta de ADI/FAD de Barcelona. El museo también conserva en su colección un dibujo original del Equipo 57 para el diseño de estas lámparas (MADB 136967). El Equipo 57 inició a principios de 1962 su relación con Danona, una cooperativa de Azpeitia a cuyo gerente, José María Aizpitarte, habían conocido en la exposición del concurso de muebles convocado por la EXCO en 1961, en el que el Equipo 57 participó a través de Darro. A partir de entonces el Equipo mantendría su colaboración con la cooperativa en condiciones diferentes a las que le unían a Darro. El Equipo aportaba a la empresa planos y maquetas de sus diseños, y además la asesoraba en cuestiones de maquinaria y procesos de producción y gestión. El primer contrato con Danona no se formalizó hasta noviembre de 1963, y fue firmado solamente por Juan Serrano, Juan Cuenca, y José Duarte. Aseguraba a los diseñadores un pago trimestral de 5.000 pesetas por modelo, además del 5% de las ventas de los modelos previos, y el 5% del total de ventas de la cooperativa. El siguiente contrato, de 1966, excluía a José Duarte. En 1969 cesó la relación entre Serrano y Cuenca y la cooperativa, que les pedía modelos cada vez más convencionales. La fuente de estos datos es Ángel Luís Pérez Villén, si bien Juan Serrano afirma que, tras irse él de Madrid en 1964, dejaron de enviar diseños a la cooperativa, por lo que es posible que los contratos posteriores se limitaran a regular el pago de derechos por la venta de modelos anteriores. Patricia Molins
Bibliografía
Equipo 57 (1960). Equipo 57: La interactividad del espacio plástico. Madrid: Sala Darro
