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Candidatura Olímpica Barcelona ' 92

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Candidatura Olímpica Barcelona ' 92
Nombre del objeto archivador, publicación
Título / Nombre propio Candidatura Olímpica Barcelona ' 92
Autores / participantes Ricard Sala, André / disseny
Oficina Olímpica Barcelona ' 92 / producció / Barcelona: 1986
Lugar de ejecución Barcelona
Datación 1986
Dimensiones 26 x 26.5 x 34 cm; 29.8 x 21 x 1.8 cm
Material colopolímero de estireno, butadieno y acrilonitrilo
papel
Material / técnica ABS; impresión
Ingreso donación, 1999
Número registro MADB 136623-0

Descripción

En 1986 la ciudad de Barcelona optó como candidata para ser la sede de los juegos Olímpicos de 1992. La Oficina Olímpica de Barcelona era consciente de la importancia de cuidar todos los detalles de la presentación a los miembros del Comité Olímpico Internacional, que, con su voto, decidirían entre las candidaturas presentadas. De acuerdo con esta consideración, en noviembre de 1985 encargaron a André Ricard el diseño del dossier que había de recoger toda la documentación preparada para la ocasión. Tal vez resultará útil hacer algunas consideraciones previas a la descripción y el análisis del diseño de Ricard. La posibilidad de organizar los Juegos Olímpicos en Barcelona fue vista y vivida, desde el inicio, como una oportunidad histórica. Los promotores institucionales y civiles veían los Juegos como un hito para inversiones económicas, iniciativas culturales y remodelaciones urbanísticas, así como para proyectar internacionalmente la imagen de la ciudad. En este contexto, el diseño y la arquitectura jugaban un doble papel. Por un lado, un papel instrumental: "El diseño —afirma Miquel de Moragas— facilitaba el argumento de una representación sobre la capacidad de Barcelona de combinar la creatividad con la competencia industrial y profesional, justamente aquello que era indispensable para situarse en el nuevo mapa competitivo de la Europa moderna." Por otro lado, el diseño adquiría una dimensión identitaria y se presentaba como uno de los rasgos propios y característicos de la ciudad: la Barcelona centro de creación, producción y consumo de diseño. Estas consideraciones son necesarias para entender la política de encargos de la Oficina Olímpica y, más tarde, del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Barcelona'92. En el momento de encargar a Ricard el dossier, Barcelona'92 ya disponía de un símbolo-logotipo de promoción de la candidatura diseñado por América Sánchez, ganador de un concurso restringido en el que participaron algunos de los mejores diseñadores gráficos de la ciudad. Ahora se trataba de resolver con éxito la presentación definitiva del proyecto y sus avales. La elección para esta tarea de un diseñador industrial de reconocido prestigio y pionero de la profesión, como era Ricard, resulta muy significativa de cómo se articulaba el fenómeno de los Juegos Olímpicos con el diseño. En el mismo sentido, la determinación de mostrar una imagen renovada que enlazase creatividad y profesionalidad, y que presentase un país con un legado histórico pero, al mismo tiempo, completamente moderno y actualizado, constituye un principio de interpretación de lo que se propuso Ricard en el diseño del dossier. El objeto diseñado por Ricard es un archivador con cajones que se sitúan en el interior de una caja o estuche. El archivador, de plástico gris oscuro, consta de una estructura y siete cajones paralelepípedos de la misma altura que se desplazan suavemente gracias a unos rodamientos situados en los dos laterales de cada cajón. El diseño de los tiradores, centrados en la parte frontal de los cajones, consiste en una membrana vertical en el centro de una depresión de forma ovalada. La caja exterior es de contrachapado de madera de bubinga barnizada. Para abrirla, hay que extraer un pasador de latón dorado que libera la cara frontal y parte de la cara superior de la caja. En esta pieza estaba grabado el símbolo-logotipo de la candidatura de Barcelona ’92 y el nombre del miembro del Comité Olímpico a quien iba destinado el dossier. De esta manera, los cajones del archivador interior quedan totalmente visibles y se pueden manipular. Este objeto peculiar contenía la documentación técnica del proyecto y el material de promoción de la ciudad que se postulaba como sede. Los documentos editados se distribuían en los cajones, en la parte derecha de los cuales está grabada la información o índice de contenidos, con un grafismo diseñado por Toni Miserachs. En el espacio que separa el archivador de la caja de madera se situaban un libro y una carpeta portafolios con una carta del Rey que avalaba la candidatura de Barcelona. Parece bastante evidente que la concepción del dossier corresponde a una voluntad de combinar y sintetizar referencias culturales y tecnológicas distintas, a menudo presentadas como antagónicas. Así, la estética y, sobre todo, la manera de abrir la caja invita a unas operaciones y gestos muy rituales, asociados al cofre o al embalaje de prestigio. Por otro lado, la imagen y el funcionamiento del archivador pueden relacionarse con el imaginario de la eficiencia. El mismo tipo de contraste se percibe entre el elemento de madera con mecanismo simple y el elemento de plástico, con un mecanismo preciso y técnicamente más sofisticado; es decir, el contraste entre la tradición artesana y el objeto industrial moderno. En la resolución del archivador hay que considerar el interés y el esfuerzo complementario para reflejar el componente de "diseño industrial", ya que, de hecho, se trataba de una edición limitada. Se fabricaron dos versiones diferentes: para las federaciones y los comités olímpicos nacionales se produjo un “dossier base”, en una edición de novecientas unidades que consistían únicamente en el archivador de plástico y una tapa que sujetaba el conjunto, mientras que los miembros del Comité Olímpico Internacional recibieron un “dossier especial”, es decir, la versión completa del archivador dentro de la caja de madera, de la que se hizo una edición de cien unidades. La empresa Mipe, SA, fue la encargada de la producción de los archivadores de plástico, mientras que la caja de madera la realizó un artesano ebanista. Oriol Pibernat (Maria José Balcells, documentación)

Bibliografía

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Candidatura Olímpica Barcelona ' 92